En este día

Hace cinco años estoy desarmando lo que creía era el amor romántico. Hace cuatro y medio que estoy reconstruyendo lo que creo significa estar viva, morir, la familia y los lazos.

Hace cuatro años un mundo entero se perdió. El idioma, la historia de dos gentes, una conversación de casi dos décadas se quedó callada.

Hace mucho aprendí a llorar calladita y en privado, a aplicar filtros cuando hablo, a traducir todo lo que pasa por mi mente, a ser más para adentro y menos para afuera, a editar la lista de gente en mi vida, a no acomodarme en la de los demás ni dejar rastro. Hace menos entendí que todo es temporal. Desde que no le doy pelota al apego soy más libre.

Y entonces soy más honesta conmigo y con vos, te dejo ser y me fijo menos en lo que esperás de mí. Es lo que hay, es lo que sos y yo no sé ser otra cosa. Aceptame o seguí tu camino, yo te acepto y podés quedarte si querés.

Hace un año rompí mi promesa de dejar que murieras solo. Pero mis promesas de adolescente jamás podían ser tomadas en serio.

Hace tiempo que te extraño. Y ya no voy a levantar el teléfono para llamarte y no voy a visitar tu tumba y no voy a llorarte, porque vos ni cuenta te das y porque este humor también va a pasar.