¿Qué hacemos con los pies?

En el post anterior hablé de zapatos. Zapatos ajenos que nos colocamos con afán de ser lo que nos demandan ser.

Pero no podemos usar zapatos si no tenemos pies. Habrá que ver entonces qué hacemos con ellos, antes de decidir que zapato usaremos en el viaje.

Hay una frase que me parece lapidaria, casi siempre se pronuncia cuando se ha perdido, mejor dicho, se siente que se ha perdido las ganas de volar.

“Hay que poner los pies en la tierra”

¿Qué significa?

¿Que hay detrás de ésta sentencia, imperativa, obligatoria?

Poner los pies en la tierra , aterrizar, ser realista, aceptar las cosas como son, entender que hay cosas que no podemos hacer, dejar de pensar en pajaritos, bajar de la luna, tirar un cable a tierra, conformarse, vivir en el mundo real, madurar.

*suspiro*

No hay nada más horrible (para mí) que vivir anclada al suelo, perder las alas y transformarse en una lombriz, ciega, cavando túneles, adentrándose cada vez más en la oscuridad del subsuelo.

También es cierto que volar implica sortear algunos peligros: tormentas eléctricas, vientos huracanados, lluvias torrenciales, sol inclemente. En cualquier momento te parte un rayo, se derriten las alas, algún cazador despistado te confunde con un pato y te mata en pleno vuelo.

Volar implica responsabilidad, hay que descansar, hay que buscar alimento, hay que resguardarse de las tormentas y vagabundear un rato para no perder conexión y quedarse flotando sin rumbo.

Pero sobretodo hay que tener cuidado al bajar porque se puede acabar escuchando al coro de voces que rezan como una letanía :

Hay que poner los pies en la tierra…

¿Que edad tienes? ¿Cuándo piensas sentar cabeza? ¡Es hora que asumas la responsabilidad! ¡Hay que hacer sacrificios! Un trabajo , una casa, una familia.

Hay que poner los pies en la tierra…

Pero no el tipo de trabajo, casa y familia que deseas, sino algo más normal: horarios, salario al final del mes, hipoteca, educación tradicional, vacaciones. Estabilidad. Seguridad. Control. Mejor quedarse tranquila y no buscar problemas. Agradece. Cierra los ojos y continúa. Es lo que hay.

Hay que poner los pies en la tierra…

Y mientras tanto, las horas, los días, los años. Los “siempre quise”, “soñaba con”, “cuando por fin me jubile, haré lo que quiera” “cuando estudie la carrera aprobada, haré la que sueño” “cuando los niños crezcan” “Cuando tenga suficiente dinero” “cuando las cosas mejoren” “cuando consiga un mejor empleo” “cuando tenga tiempo” “cuando me gane la lotería” “Cuando tenga lo que necesito”

Hay que poner los pies en la tierra
Hundirlos dos metros
Acostarse
Cerrar los ojos
y esperar que nos lleven flores.
N.P
Foto Ani Mendez
Like what you read? Give Nathalia Paolini /La Nathamandra a round of applause.

From a quick cheer to a standing ovation, clap to show how much you enjoyed this story.