Taiat Dansa se enfrenta a la caducidad del ser humano

La compañía valenciana presenta en formato work in progress la pieza ‘Still-life’ en el Espai Mutant de Las Naves

La compañía valenciana Taiat Dansa presenta el viernes 30 de octubre, a las 20.30 horas, en formato work in progress la pieza ‘Still-Life’ en Las Naves. Muestra una parte de la investigación coreográfica y dramatúrgica que llevará a la factura final de la pieza en Londres y Maastricht a finales de 2016. “Ante la situación agónica que padece la danza en España, Taiat Dansa nos recuerda que hay vida. Que todavía hay artistas que continúan empeñados en crear espectáculos de calidad como necesidad vital”, apunta Guillermo Arazo, responsable de programación de Las Naves.

La formación ha llevado a cabo en los últimos meses, con la obra ‘No half measures’, una investigación en museos de toda España y de otras partes del mundo sobre la identidad a través de un autorretrato colectivo formado por cuatro rostros, que aparecen en permanente movimiento, y construyen una ficción para narrar un devenir del cuerpo.

Taiat llevaba la danza a espacios no naturales para este arte y donde, sin embargo, encajaba a la perfección. Con el afán de continuar en esta línea de actuación, pero de vuelta a los escenarios convencionales, nace ‘Still life’, que surge de la idea de la marginalidad de la danza, eternamente arrinconada en los pasillos de las artes. La pieza divaga en las razones de por qué a la danza le ha tocado encarnar la carencia, la caducidad de toda representación; y para llevarlo a cabo recurre a lo caduco por excelencia, que es el cuerpo mortal.

Siete bailarines (Jony López, Laila Tafur, Diana Huertas, Ana Cembrero, Christian González, Ana Belén Lifante, Lara Llavata) seleccionados han trabajado en la creación de la pieza en formato work in progress que se representará en LN3 Espai Mutant de Las Naves bajo la dirección y coreografía de Inma García y Meritxell Barberá. Esta muestra integra una charla a cargo de Roberto Fratini (dramaturgo de la compañía) sobre la poética del trabajo. El público podrá opinar y preguntar tanto a las coreógrafas, como al dramaturgo o a los bailarines, al final de la representación.

La obra ha contado con la colaboración de Caldo, el músico habitual de la compañía, Pablo Fernández, que ha creado la iluminación, Sergi Palau, el diseño audiovisual y con el vestuario de Siemprevivas.