Abuela a los cuarenta y tantos

Ser abuela tan joven, es un privilegio que no cualquera puede vivir. Una experiencia de vida que quiero compartir.

Cuando la vida te dice que los cambios llegan sin avisar, aunque un día dijiste “Yo quiero ser abuela pronto, y así conocer hasta mis bisnietos”; no te imaginas que puede ser realidad.

Ser mamá

Ver a los hijos crecer y sobre todo disfrutarlos, hace que la imaginación vuele y se piense en algún día ver a los hijos de los hijos. Un día escuché y luego leí, que tú decretas lo que quieres para tí y los demás. Y eso es verdad.

Fuí mamá muy joven y disfruté mucho serlo, los juegos, las risas, el llanto y demás; formaron parte de mi vida por algunos años. Años en los que me dedique a ser mamá y una vez que mis hijos fueron independientes, decidir continuar los estudios profesionales y lograr una carrera.

Fue tal el gusto compartido con mis hijos que siempre pensé en que me gustaría disfrutar a los nietos cuando fuera joven aún. Y no es que deseara que mis hijos fueran padres jovenes pero entiendo que sólo así podría ser.

Los hijos adolescentes

Ahora que veo a los adolescentes con sus padres y me doy cuenta de lo distantes que se ven, me da gusto recordar que esa etapa la pude saldar con éxito con mis hijos. Estoy segura de que todo es cuestión de comunicación y buen entendimiento, “en alguien debe caber la cordura”, los adultos somos nosotros y eso lo debemos tener claro para no caer en berrinches junto con nuestros hijos.

Verlos grandes y hermosos es una gran satisfacción. La vida no siempre es tan buena y hay cosas que parecen ir en contra, pero es ahí donde se fortalece la relación madre-hijos y los lazos se hacen más estrechos. Es cuestión de ver lo bueno que se tiene, y estar juntos debe ser una prioridad. Y no hablo de vivir bajo un mismo techo, de meterse en todo lo que se relacione con ellos. No, creo que lo valioso es saber uno de otro y de las necesidades que se tienen y que de una manera u otra logran saldarse para bienestar de todos.

La sorpresa : “De mamá a abuela”

Y un buen día te enteras “voy a ser papá”, Ups! Un bebé… alguien que va a ser de tu sangre. Creo que tardas en asimilarlo pero es una buena noticia. De nuevo te remontas a la imagen del nacimiento del papá de ese hijo y es tan bello sentirlo de nuevo!

Un bebé precioso llega a nuestras vidas y nos da “un pasaporte a la niñez” , un pasaporte que no he desperdiciado cada vez que tengo oportunidad de estar con él. Y entonces piensas en todas las cosas buenas que le esperan a ese bebé. Las más importantes es contar siempre con sus padres, su mamá una mujer hermosa, joven y llena de ilusiones, su papá un hombre guapo, joven y con ganas de seguir su vida profesional tratando de cuidar siempre a la familia.

Y la pregunta ¿Cuál es mi papel como abuela? Creo que por lo pronto amar mucho a ese bebé, velar en lo que pueda para que sea feliz y disfrutarlo mucho. Cuidar que mi hijo sea un buen padre y esposo, tal como lo hace un maestro cuando le muestra a sus alumnos el mundo a través del estudio para que puedan solucionar las dificultades y problemas de la vida cotidiana.

Conclusión

La vida me da la oportunidad de vivir la experiencia de ser abuela por primera vez, porque estoy segura que vendrán más nietos!! Tengo una hija que algún día también me dará esa felicidad. Por tanto quería compartir en uno de mis artículos esta etapa de mi vida y me llena de orgullo decir: !Soy abuelita¡

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