Estándares

La vida sería más fácil, si de una vez por todas pudiéramos entender que cada uno hace lo que puede, con lo que tiene. 
A todos nos rodea una contingencia diferente. Hay tantos contextos como personas y cada uno desde que nacemos, vamos construyendo una realidad y trazando un camino, signado por mil factores que lo van moldeando y torciendo.

Los problemas empiezan, cuando la hora fatal de cualquier domingo a la noche te encuentra stalkeando la cuenta de Instagram de una desconocida, de esas que te tiran las recomendaciones por algoritmo, y se te retuerce la panza cuando te das cuenta que tiene 27 años, como vos; pero que a diferencia tuya, tiene una agencia propia y pudo irse a vivir a Berlín con su novio. Volvés la mirada hacia adentro y encontrás que lo más cerca que estás de Berlín, es el 7% de fluidez en alemán que lograste en Duolingo.
De lo otro ni hablemos.

Entonces; ahí empieza la amargura. Ahí empieza la frustración. Vos tenés 27, sos Jr en una agencia, abandonaste un postgrado por segunda vez, tenés una relación colgando de un hilo y alquilás un cuarto con una tele que solo tiene 26 canales.
Fracasada de mierda. Sería lo primero que se te viene a la cabeza. Frustración. ¿Y si te regresas a tu casa? ¿Pero qué hacer con los 5 años que “perdíste” acá? ¿Dónde está el título de magister? ¿Te subirías a ese avión con las manos vacías?

Todo eso se te viene a la cabeza… Una y mil veces. Como ayer. Como siempre.

Afortunadamente, la serotonina del chocolate que te comiste después de cerrar Instagram, trajo consigo un golpe de lucidez y te permitió llegar a la conclusión de que probablemente, esa persona de tu edad que tiene su agencia y vive en Berlín, tiene una historia atrás, que probablemente es muy diferente a la tuya. Probablemente tomó mejores decisiones, probablemente sea bastante talentosa…

Pero, ¿eso necesariamente significa que vos no lo seas? Qué te hace pensar que en algún lugar del mundo alguien entró a tu Instagram por casualidad y se amargó una noche de domingo comparando su vida con la tuya? 
Apostaría un brazo, que la chica que stalkeaste también mira otros perfiles y se siente fracasada.

Entonces, ¿Por qué insistimos en seguir haciendo eso? ¿No sería más fácil volver la mirada a cada uno y agradecer por 
el simple hecho de que podemos seguir acá e intentarlo de vuelta si es que fracasamos? Mucha gente en este mismo segundo perdió esa portunidad.

¿Para qué seguir dándole cabida a crueles estándares del“deber ser”? Cada quién es lindo. Cada quién es valioso y cada quien lleva consigo a cuestas una lucha interna. Y así como esa lucha va dejando cicatrices, también va dejando lecciones que nos impulsan para adelante. Así nosotros mismos no nos demos cuenta que cada día es una aprendizaje y una ganancia.

Todo por estar mirando para otros caminos. Que no nos corresponden.

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