Análisis de los columnistas y los contenidos publicados en la sección de opinión de ElTiempo.com durante el primer semestre del 2016 para evaluar la relación entre el Periodismo y Estado.

Todo el conocimiento que se genera, parte de un cuestionamiento. El interés crea espacio para dudas y de allí se provocan los descubrimientos. En este caso, indagarnos sobre los efectos colaterales que producen a relación entre los columnistas y contenidos que publican en la sección de El Tiempo.com con la política colombiana durante el primer semestre del año 2016 nos ha llevado a decidir analizar los contenidos de las columnas de la sección de opinión de dicho diario en el lapso mencionado para evaluar la relación entre Periodismo y Estado.

La importancia del periodismo en las sociedades guarda relación directa con el saber y con el poder. Como afirmó Diezhandino en 2007, la prensa en general es una pieza crucial en el sistema democrático para generar un conocimiento público, fundamento de la acción política del pueblo. En este caso, se propone adentrarnos en el espacio que tiene el poder político en un medio tan posicionado en la sociedad como lo es El Tiempo, con el fin de evidenciar la relación entre Estado y Periodismo.

A continuación, exponemos los resultados que arrojó una encuesta anual del Panel de Opinión, realizada por Cifras y Conceptos y fue publicada en octubre del presente año en los que se evidencia el alto consumo de los contenidos que publica el diario El Tiempo por parte de los colombianos.

Si desea consultar la encuesta completa, haga click aquí.

Nuestro objeto de estudio, el diario El Tiempo en su versión web, ha sido definido como un actor político, entendiendo este concepto como todo actor individual o colectivo, susceptible de afectar al proceso de toma de decisiones en el sistema político; su ámbito de actuación no es la conquista del poder sino el de la influencia ejercida sobre el gobierno, los partidos políticos, grupos de interés, entre otros (Borrat, 1989).

Ahora bien, es de suma importancia referirnos puntualmente al eje central de nuestra investigación: la columna.

Carro en el año 2000, afirmó que la columna es un artículo de opinión que puede ser razonador o lo contrario, falaz; orientador o enigmático; analítico o pasional; enjuiciante o narrativo; y siempre valorativo, subjetivo, porque no puede ser de otro modo.

En los regímenes democráticos, como el colombiano, la comunicación tiende a ser continua entre la élite y la opinión pública. Los mensajes parten de la élite a las masas con el objeto de solicitar el apoyo y por ende la legitimación, como de las masas a la élite, aunque con mayor dificultad. Para entender lo que es la opinión pública, tomamos el concepto planteado por Elisabeth Noelle-Neumann, quien la define como: “el resultado de la interacción entre los individuos y su entorno social y que puede ser expresada en público sin riesgo de sanciones, y en la cual puede fundarse la acción llevada adelante en público, en otras palabras sería la opinión dominante que impone una postura y una conducta”.

Otro concepto fundamental para esta investigación es la influencia política la cual tomaremos como el arte de influir mediante la política. Según Domenec, la influencia política verdadera es aquella en la cual como político tienes buena puntuación, eres bien visto y la gente confía en ti.

Además de estos conceptos, para nuestra investigación se aplican teorías de la comunicación que fueron claves en el proceso de comprensión y análisis, esas son las siguientes:

La información presentada anteriormente es básicamente el punto de partida hacia las conclusiones que surgirán a partir de los resultados que arrojen los análisis de las columnas de opinión que hacen parte del rango establecido en la investigación, a partir de esa muestra podremos señalar con puntos concretos qué influencias e ideales políticos están propagando los columnistas que tienen un espacio en uno de los diarios con más historia y más leídos del país.

Laura Hernández
Marianela Jiménez
Laura Olascuaga
One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.