Significado y beneficios de una dieta vegetariana
El vegetarianismo se ha convertido en una tendencia cada vez más extendida en nuestra sociedad. Aunque es una opción dietética practicada desde hace siglos, ha sido durante los últimos años cuando su popularidad y visibilidad se ha visto incrementada enormemente. El problema de esto es que la gran cantidad de noticias generadas en torno a este estilo de vida también ha incentivado la aparición de creencias o mitos sobre el vegetarianismo que no se ajustan a la realidad.
¿Qué significa ser vegetariano?
La dieta vegetariana se caracteriza por la supresión de los alimentos de origen animal por motivos éticos, ecológicos y/o de salud, y según las restricciones alimentarias de quienes la practican podemos distinguir entre ovolactovegetarianos, ovovegetarianos o lactovegetarianos (mantienen los huevos y/o la leche y sus derivados) y veganos (vegetarianos estrictos, con una dieta 100% vegetal).
Pero el concepto de vegetarianismo no engloba sólo las prácticas dietéticas, sino que es todo un estilo de vida. Las motivaciones de quienes lo siguen son diversas y es que, al contrario de lo que se cree, la mayoría de las veces no se busca llevar una alimentación más saludable. El respeto por la vida animal o disminuir el impacto medioambiental son dos de las razones principales por las que muchas personas se decantan por suprimir la carne de su dieta, un alimento que no es imprescindible en ningún menú que esté bien planificado.
¿Puede una dieta vegetariana ser sana y equilibrada?
Una dieta vegetariana bien organizada es una opción alimenticia perfectamente saludable que no tiene nada que envidiar a las dietas tradicionales. Esa es la postura de la Asociación Americana de Dietética, que considera que “las dietas vegetarianas adecuadamente planificadas, incluidas las dietas totalmente vegetarianas o veganas, son saludables, nutricionalmente adecuadas, y pueden proporcionar beneficios para la salud en la prevención y en el tratamiento de ciertas enfermedades”. Indica, además, que “las dietas vegetarianas bien planificadas son apropiadas para todas las etapas del ciclo vital, incluido el embarazo, la lactancia, la infancia, la niñez y la adolescencia, así como para los atletas”.
Una dieta vegetariana bien planificada deberá incluir frutas y verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos, semillas y aceites vegetales de calidad. Si la alimentación se basa en una combinación variada de estos alimentos, no hay por qué obsesionarse por las proteínas, el hierro o el calcio, por ejemplo, porque estos nutrientes quedarían bien cubiertos. Los veganos, al no consumir huevos ni lácteos, obtienen la vitamina D gracias a la exposición solar. Diez minutos diarios son suficientes para que el organismo pueda producir los requerimientos de esta vitamina.
El único nutriente al que deben prestar más atención vegetarianos y veganos es a la vitamina B12, pues sólo se encuentra biodisponible en los alimentos de origen animal. Para evitar carencias, se recomienda tomar suplementos de esta vitamina semanalmente.
Beneficios de la dieta vegetariana
Si está bien planificada, una dieta vegetariana puede ser muy beneficiosa para la salud. Los vegetarianos tienden a presentar niveles más bajos de colesterol y presión arterial que los que siguen una dieta omnívora, así como una menor prevalencia de hipertensión, diabetes tipo 2 y cáncer. Además, también suelen mantener un peso más saludable. Estos beneficios se obtienen gracias a una dieta rica en vitaminas, minerales y fibra y baja en grasas saturadas y colesterol.

