Ingredientes para un #JuevesNoApurado

Quiero tiempo, pero tiempo no apurado! Como canta María Elena Walsh.

Lo primero a tener en cuenta es que los días no apurados no implica que sean tranquilos. Pero frente a un incendio, uno puede elegir salir corriendo y a los gritos o bajar las escaleras sin desesperar. Yo elijo no desesperar.

El tiempo no apurado no se pide, se proclama. 2011 fueron los martes, 2012 los jueves, 2013 los miércoles y desde 2015 volvieron a ser los Jueves. Sr. Universo, organícese.

Se proclama y se defiende. No es simple. A veces no lo lográs, pero volvés a intentarlo la semana siguiente.

El tiempo no apurado se comparte a los cuatro vientos. Aunque te tilden de loca al principio, pero luego te aborden diciendo “sé que estás en tus días lentos”. Y da felicidad ver que se va contagiando.

En los días no apurados, no necesito ganar. Dejo pasar las victorias. No pateo ninguno de esos pases que otros dejan picando frente al arco. Y tampoco tengo miedo a perder.

En un día ‪no apurado pleno‬, vuelvo a enamorarme de lo que hago y me siento afortunada por integrar los equipos que integro. Descubro una vez más la magia en cada cosa a mi alrededor.

Acciones concretas

Hace un tiempo Ceci me dijo “pero qué hacés concretamente en tus días no apurados?” Y después de pensarlo, armé esta lista de acciones:

1- Despertá progresivo. Sentí todo tu cuerpo antes de levantarte. Estirate en la cama.

2- Conectate con el Universo. Declará que hoy va a ser #JuevesNoApurado.

3- Hacé algo de ejercicio. Saludos al sol o alguna asana para alinear el cuerpo con tus intenciones.

4- Desayuná. Desayuná rico y sano. Frutas. Desayuná no apurado con alguien con el que puedas iniciar una nueva conversación, alguien que te abra posibilidades.

5- Disfrutá el viaje al laburo. Mirá la Ciudad. Redescubrí Buenos Aires, las casas, imaginá historias, mirá hacia arriba los edificios.

6- Volvé a los detalles. Vivimos corriendo, estos días detenete en un detalle. Disfrutá cada instante del universo a tu alrededor. Volvé a mirar eso que el primer día de laburo te llamó la atención. Miralo con el mismo asombro. Sacale una foto.

7- Enfocá en las personas. No en sus problemas, no en tus soluciones. Mirá a los ojos a los que están a tu alrededor. No los juzgues.

8- Practicá aikido mental. Recordate que ‘no es personal’. Respirá hondo ante las emociones, opiniones y acciones de los demás.

9- Mimate. Eso que dejás para una ocasión especial. Usalo o hacelo hoy.

10- Sonreí. Sola frente a cada espejo o vidrio o a cualquiera que cruces. Anda por la calle sonriendo solo.

11- Contribuí. Encontrá un momento para ayudar a otro, un ramdom act of kindness. Cuidá a los que tenés al lado.

12- Salí del automático. Reconectá con los elementos alrededor. Respirá hondo, sé flexible como el agua, encendete, tocá tierra.

13- Descansá. Andate a dormir temprano.

14- Agradecé. ¿Y si mañana sólo despertaras con lo que agradeciste hoy? Tomate dos minutos y agradecé por tu día.

15- Empezá despacio. Elegí solo un item de la lista. Repetilo next week.

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