Laura Yofe
Jul 22, 2017 · 2 min read

Hablemos de cambiar

Según la RAE: Cambiar: verbo, del latín cambiare: dejar una cosa o situación para tomar otra // convertir o mudar algo en otra cosa, frecuentemente su contraria // modificarse la apariencia, condición o comportamiento, etc, etc, etc.

En cualquier caso, es una acción que implica un proceso y que — siempre — tiene consecuencias. Esto, a mi entender, implica primero hacerse responsable de que estoy donde estoy por pura responsabilidad mía y, segundo, si decido cambiar XXX debo tener la determinación de hacer que XXY suceda, que es un proceso y que, tal vez en el camino, duela.

Ejemplifiquemos: resulta que tengo el pelo largo y quiero un cambio de look. Con gran determinación voy al peluquero quien sugiere que mejor “cortar las puntas” en lugar de “reducir la larga melena al cortísimo carré”. Como lo que yo en realidad quiero es cambiar la imagen que me devuelve el espejo a toda costa porque no me gusta, insisto con el corte radical y de un guazcaso desaparece la larga cabellera.

Más que inmediatamente. pueden suceder dos cosas: 1) me quiero matar, porque aún cuando quería ese cambio, lo que veo no me gusta! y se me estruja el corazón porque ya no siento el peso del casquete cada vez que muevo la cabeza. 2) Me encanta el nuevo look! y aunque extrañe un poco el peso del casquete cada vez que muevo la cabeza, valió la pena cortármelo. En cualquier caso, salí de la famosa zona de comfort y eventualmente el cabello volverá a crecer, todo pasa.

Cambiar es mucho más que una expresión de deseo, definitivamente no es un pensamiento mágico y muchas veces duele. Requiere conciencia, responsabilidad, determinación, voluntad para perseverar en la transición, resiliencia para atravesar lo que duela, coraje para enfrentar los miedos y confianza en que el universo conspirará a tu favor. Es algo así como “saltar al vacío y dejar que en la caída te crezcan alas”.

Hay que animarse no más. Cambiemos.

    Laura Yofe

    Written by