PREDICCIONES

Feliz cumpleaños mi amor, te adoro! y se le colgó del cuello con una ternura infinita y el amor inmenso que sentía, y con besos chiquitos iba secando las lágrimas indiscretas que de repente empezaron a mojar la cara del cumpleañero.

Así le gustaba festejar los cumpleaños, sobre todo el propio y el de él, desde que el reloj marcaba las 00.00, como esa noche. Cenaron temprano en el jardín bajo el cielo estrellado mientras todavía no cambiaba el aire (típica noche estival) hasta que se puso fresco y tuvieron que entrar. Ahí, en el sillón de las películas los encontró las 12.

Tenía los regalos escondidos en el auto, así que lo intimó a que cerrara los ojos y esperara a que volviera, sin espiar. El valor de los regalos está en lo que cuestan? Definitivamente no, el regalo perfecto es el que se hace pensando en lo que el otro querría recibir, en ponerse en sus zapatos y esta vuelta se había esmerado bastante.

El cumpleañero parecía un niño, chiquito rompiendo envoltorios, la mirada iluminada por la alegría, las lágrimas, la sorpresa de estar viviendo algo inesperado. Por suerte sonó el celular y la voz del amigo entrañable ayudó a aflojar el nudo en la garganta y a desatar un río de lágrimas, salió a hablar al jardín y volvió recompuesto.

La torta de los deseos era un pote de medio kilo de dulce de leche granizado y súper dulce de leche, sus gustos preferidos. Mirándolo a los ojos le dijo: Amore, te deseo que los machucones del corazón se te curen finalmente, te mereces querer y que te quieran, se muy feliz!

Él pobre no podía hablar, era mejor atragantarse con el dulce de leche granizado. Tragó con dificultad, los ojos rojos de la emoción, respiró hondo y largó su deseo: Y yo deseo que estemos juntos siempre. Sabés una cosa, soy tan feliz, TAN feliz, me va bien en todo, hace tanto tiempo que no me sentía así, que siento que algo malo me va a pasar, que me voy a morir.

No seas tonto! Tenemos toda la vida por delante!

Tristemente, tal cual lo predijo la noche de su cumpleaños, cinco meses más tarde, murió.

Moraleja: cuidá tus pensamientos, el universo siempre está escuchando.

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