Laura Yofe
Sep 4, 2018 · 3 min read

Sirsasana

Etimológicamente, proviene del sánscrito y significa Shirsha: cabeza Asana: postura o asiento. Esta postura consiste en mantenerse en equilibrio sobre la cabeza ayudado con el soporte de los hombros y brazos. Es la famosa parada de cabeza o headstand con la que se termina la práctica de yoga. Nunca la pude hacer sola. NUNCA. Hasta ayer.

Incursioné en el Hatha yoga por primera vez allá cómo en el 2005 y si bien pude experimentar sus beneficios inmediatamente (soy hiperlaxa y la flexibilidad nunca fue un problema en mi vida) me frustraba llegar a la parada de cabeza y no poder ni siquiera entender cómo podía ponerme de cabeza sin estampillarme de espaldas en el piso. No duré mucho porque preferí ir a buscar la adrenalina a otro lado.

Un par de años más tarde, perseverante y testaruda como soy, volví a intentar, esta vez con un instructor que nos daba Ashtanga yoga en la casa de una amiga. Duré menos que en el primer intento, la práctica me exigía más que correr una hora y las series incluían posturas mucho más complejas que las que había probado la primera vez, especialmente la parada de cabeza, que mis amigas hacían con tanta naturalidad y facilidad que me daban una envidia espantosa. O sea, de los preceptos de la práctica mejor ni hablemos. Y de los dolores de cuello por querer hacer sirsasana a la fuerza, tampoco.

En Julio 2017, buscando algo adentro mío una vocecita en la cabeza me dijo: “andá a practicar Ashtanga con “La Pato”, y allá fuí. La misma vocecita me dijo: “sin expectativas, si no te sale la parada de cabeza, no pasa nada”. Y así fue, un día a la vez.

En esta práctica el movimiento sigue a la respiración. Primero hay que escuchar-se y luego el cuerpo fluye. Y para eso la mente tiene que estar en silencio y presente aquí y ahora al cien por ciento. Segundo, hay que respetar-se: no se compite con nadie, ni con uno mismo, se interpreta el mensaje del cuerpo y si algo no sale, se reconoce el límite, y se sigue trabajando: “Practica y todo llegará” como reza Sri Pattabhi Jois.

Y si a mi el cuerpo me habló a través de la gastritis, los dolores de cabeza, la disfunción temporomandibular, el colon irritable, como no me iba a hablar a través del Ashtanga! Y vino a decirme todo lo que me había resistido a escuchar hasta entonces.

Lo primero que aprendí fue que si no tengo los pies bien arraigados y plantados en la tierra, es muy difícil mantenerme en pie, ni hablemos de caminar por la vida con liviandad.

Cuando llegaron los equilibrios aprendí con absoluta simpleza y claridad que como es adentro es afuera, si no estoy en mi eje, nada puede estar en equilibrio en mi mundo.

Las marichasanas fueron como un cachetón: “dejá que te ayuden, no podes hacer todo sola, el sostén es fundamental para hacer esta postura” me dijo Pato una mañana. Y a mi me cayó un fichón: primero, no-puedo-hacer-todo-sola, no soy omni-nada, segundo, que bueno está pedir ayuda, tercero, el primer sostén, soy yo misma.

Desde la primer práctica empecé a trabajar en la parada de cabeza, siempre con la ayuda de mi maestra. Cómo estaba segura que sola no la iba a poder hacer nunca, disfrutaba de lo que si podía hacer aunque fuera con ayuda. La practica me atrapó, me enamoró, me enseñó tanto de mi. Un día hice click y me di cuenta por que no me salía la famosa invertida, y a partir de ahí supe que algún día la iba a poder hacer, sola.

Para poder hacer sirsasana uno tiene que apoyarse con firmeza en los hombros y los brazos, formando un trípode, la fuerza no está en la cabeza, está en el apoyo, en el sostén, y en este caso, es el auto sostén.

Ayer, domingo, saqué mi mat al solcito para hacer mi práctica. Empecé con el saludo A, después con el B y sin darme cuenta hice la serie completa. Y cuando llegó el momento de la parada de cabeza me acomodé, el movimiento siguió a la respiración y lo logré: me pude apoyar en mi, es ahí donde está el sostén que necesito. Y ese aprendizaje me pone muy orgullosa, de esta que soy.

Parafraseando a algún terapeuta: Es la autovaloración, nena.

Namaste 🙏🏼

    Laura Yofe

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