Equis,
quiero que llueva. Y quiero que vengas. Quiero que hagamos el amor y darme cuenta que sos lo único que necesito, lo único que siempre quise. Y pensar que todo el tiempo te estuve amando y no me daba cuenta. Y reír y fumar y llorar y que hablen nuestras almas. Quiero sentir que no quiero salir nunca más de la cama, quedarme ahí para siempre. Tu cuerpo y mi cuerpo, tu piel y la mía.
Juntos.
Quiero abrazarme a vos por siempre y verte balbucear mientras dormís. Y cuando entre el vientito por la ventana, acurrucarme en tus brazos. Que me beses la frente, acariciarte el pelo. Fantasear con un futuro que termine a las 6 de la mañana. E inventar recuerdos. Y planear viajes y componer canciones al ritmo de nuestros corazones. El tuyo que late y el mío que le sigue. Y que tu carcajada sea la banda sonora de mis noches.
Y que seas mi primera opción. Y la última. Y la única.
Y vivir.
Y morir.
Con vos.
