Retro: Bubble Bobble

¿Cuántas horas habremos echado a este adictivo juego? Hoy hablaremos de los dos pequeños dinosaurios que cruzaron un camino verdaderamente largo solo para rescatar a sus novias. Como «RETROcediendo en el tiempo» es una sección dedicada a videojuegos de consola, vamos a escribir sobre la versión de Sega Master System, versión que me gusta mucho porque se asemeja bastante a la original para máquinas rereativas, pero con unos pequeños cambios que lo «enriquecen» un poco más. Más secretos por descubrir, más diversión.

¿Quién no ha canturreado la canción de este juego? ¿Quién no ha echado una partida en cualquiera de las plataformas en la que lo encuentras? ¿Quién ha vivido en una cueva para no conocerlo? Yo. Espera, así no era…

Llamadme loca, rarita o lo que queráis, pero yo este título no lo recuerdo por la música, sino por las ballenas blancas de ojos rojos. Tenía pesadillas con ellas de pequeña. A día de hoy, todavía tengo un runrun en la cabeza cuando me aparecen por tardar mucho en un mismo nivel. ¿Pero sabéis por qué sigo jugándolo? Porque Bubble Bobble es droga pura, pero de la buena. Me gusta, me engancha, lo disfruto a pesar de pasarlo mal.

Ese momento en que te lo ves delante y se te apreta el culo instintivamente…

«Bub, el dinosaurio verde, y Bob, el dinosaurio azul, deben rescatar a sus novias que han sido secuestradas por el malvado Super Drunk en la sala final de la cueva de los monstruos. Con las burbujas que lanzan como única arma y protección, emprenderán su gran aventura hacia un sinfín de peligros«.


Los niños de mi generación que en casa tenían familia que jugase a videojuegos se criaron con Bubble Bobble entre muchísimos otros títulos, ya sea en un salón recreativo o en casa con emulación. Depende de en qué época te pillara y en si todavía se encontraban estos salones. Una pena que los quitaran. Incluso las boleras las están quitando poco a poco actualmente.

Incluso chavalas que si ahora les preguntas si a ellas les gustan los videojuegos y te responden que no, la mayoría al preguntarles por el “buble buble” -es necesario pronunciarlo así a lo cutre. Yo también le llamo así xD- te dirán que les gusta y que lo jugaban de pequeñas.

Es un juego entrañable para todos los públicos y para todo tipo de personas. Es una joya como el tetris que no debe desaparecer. Mientras sea posible, hay que mantener los videojuegos de nuestra infancia vivos y mostrárselos a nuestros hijos para que vean con qué nos entreteníamos nosotros de pequeños. Mantengamos los videojuegos vivos. Todo juego tiene su jugador.

Mis preguntas de hoy son:


¿También teníais miedo a la ballena blanca? ¿Hasta qué nivel recordáis haber llegado?


Si alguno de vosotros está interesado en escribir para la revista con el equipo, que no dude en contactar con nosotros. Podéis dejar un comentario o enviarme un MP por Twitter ^^

Laura Ginestar [ReLive&Play]

Written by

Redactora en http://reliveandplay.com https://www.facebook.com/reliveandplay/ https://www.youtube.com/user/RelivePlay

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