el triste relato de una persona con estudios superiores que tuvo que emigrar a Alemania con el triste propósito de cobrar más dinero y tener un trabajo decente y un futuro prometedor.
Ser clasista
Jorge Matías
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Precisamente yo soy uno de estos y tienes toda la puta razón. Los que hemos tenido la inmensa suerte de nacer en una familia que nos ha podido pagar los estudios (mi caso) hemos encontrado una salida, literal, yéndonos al extranjero.

Los que no han podido o no han querido estudiar (porque estudiar no debería de ser una obligación) están más jodidos, con una derecha que los jode y con una izquierda guay que los ningunea.

Dónde quedó aquello de “obreros, campesinos, soldados, intelectuales, reforzad las filas del Partido Comunista” :(

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