Por la mínima diferencia

Desde pequeños, maestras y maestros tratan de liberarnos del marcador final. Nos dicen que les interesa más saber cómo llegamos a demostrar que “el cuadrado de la longitud de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de las respectivas longitudes de los catetos de un triángulo”, que el teorema en si mismo repetido como un mantra. Luego, vamos creciendo, maduramos, vamos comprendiendo lo que es triunfar.

Nos olvidamos del maestro, de los borrones infinitos en ese papel que se iba volviendo traslúcido de tanto corregir para mejorar el proceso, y en vez de transitar el camino, queremos encontrar el atajo. En vez de comprender, queremos justificar.

Defensa y Justicia acaba de, al fin, ganar su primer partido en este torneo de la primera división del fútbol argentino. Podría decirse que, desde hace un año y medio, es el equipo revelación del certamen local. ¿Ha ganado algún torneo? Definitivamente, no. Si bien ha conseguido de la mano de Ariel Holan logros importantísimos como permanecer en Primera División (a pesar de haber ascendido recién en 2014), o clasificarse a la Copa Sudamericana junto a otros equipos que hace un siglo (literal) están en la misma categoría, lo que no escapa a algunos entendidos es que “algo debe haber ahí dentro” para expresar en el campo una propuesta atractiva y ambiciosa sin caer en el suicidio voluntarioso para “dar espectáculo”.

¿Cómo hace un equipo con uno de los menores presupuestos del campeonato, uno de los planteles de mayor juventud, compuesto por jugadores cedidos por falta de lugar en sus clubes, para llamar la atención y ser alabado por Diego Latorre, César Luis Menotti, Javier Mascherano y tantos otros habitués del cerrado ambiente del fútbol?

¿Qué hace Holan, un entrenador que no proviene del fútbol ni nunca ha sido jugador profesional, para convencer a sus jugadores de mantener una línea de trabajo y una decisión para adoptar ciertas maneras en el juego, aún cuando los resultados vienen mal dados?

“Un entrenador pierde más de lo que gana, el convencimiento es uno de los pilares fundamentales para lograr resultados a medio y largo plazo” dice Holan.

Si miramos los resultados, su equipo hacía 5 partidos que no ganaba. Si pensamos un poco más, veremos que le ha tocado jugar con River, Racing, San Lorenzo, Rosario Central y Colón en un comienzo exigente del torneo.

Uno de los indicios para valorar su idea es ver qué parte del campo han ocupado sus defensas en el partido ganado 1–0 a Banfield anoche, y compararlo con el área recorrida por el rival.

Área de acción de la defensa de Banfield (OPTA, Diario Olé)
Área de acción de la defensa de Defensa y Justicia (OPTA, Diario Olé)

Otra cosa que podríamos analizar es el posicionamiento del portero. Como dice Holan, “con un portero que juegue bien con los pies, se acabó la presión”.

Navarro, portero de Banfield
Rios, portero de Defensa y Justicia

La prensa dirá esta mañana, que Defensa y Justicia ganó, al fin, por la mínima diferencia.