2015, un antes y un después

A veces veo gente que duda y me dan ganas de explicar el cambio radical que significo este año para el futuro de nuestro país.

No es el fin de un gobierno largo, autoritario, cínico, mafioso, estafador, ni de un partido que bancó a ese gobierno nomas, es el cambio 180 grados de la forma de hacer política.

Mauricio tiene un set de conocimientos y experiencias difíciles de igualar. De chico tuvo que hacerse cargo del grupo de empresas familiar, donde estuvo rodeado de gente muy capaz, y eso lo llevó a aprender a escuchar, que le permitieron aprender lo que pocos, y esa filosofía la llevó adelante toda su adultez.

Sabe de infraestructura -principal factor en el desarrollo de un país- por ser ingeniero civil y haber ejercido como tal. Sabe de industria -principal generador de empleo- lideró un grupo de sociedades y una de las más grandes automotrices del país. Lideró Boca - el club más grande del país- una organización que no se rige por criterios económicos o lucro. Lideró la ciudad más importante del país, donde armó decenas de equipos en diferentes ámbitos, y tuvo logros únicos, incluso con un partido nacional mezquino en contra que no paró de inventarle causas y ponerle palos en la rueda.

Y se la bancó.

No fue casualidad lograr tantos apoyos de todos los dirigentes que solían criticarlo. Carrió, los radicales, y después varios peronistas.

¿Por qué?

Porque sigue los mismos principios de liderazgo de Jesús, Gandhi, Mandela. En sus cursos recomiendan libros como “La Paradoja”, o “El Octavo hábito”, mientras que Mauricio declara haber leído de chico la biografía de Gandhi, mientras recomienda “La Sonrisa de Mandela”.

Durante toda su vida fue presionado a mejorar en diferentes ámbitos. No imagino a futuro otro Presidente que tenga la suerte de recorrer un camino así. Qué tanta experiencia y tanto aprendizaje te lleven a desarrollarte tanto como persona, como líder.

¿Se entiende?

No digo que pueda ser un buen Presidente nomás.

Digo que va a ser el mejor de la historia.

Y va a setear la vara tan alta, que quién se quiera meter en la política y competir, va a tener que ser demasiado hábil y estar rodeado con gente del mismo nivel.

Ese es el 2015 que se va. El del antes y el después. El del inicio de una nueva forma de hacer política.

Y a los que dejamos años en esto, es la oportunidad para dejar esta etapa atrás.

Salud!

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