Innovación y Creatividad


Entender que la innovación debe generar valor es una obligación para quien la implementa, por ejemplo, se sabe que hasta que el bombillo llegó a los hogares es cuando realmente fue innovador y no cuando encendió por primera vez en un laboratorio, ya que en ese momento solo era el proceso creativo.

En libro «Loco por emprender» de Linda Rottemberg, un bestseller del New York Times, destaca que las personas al inicio no aceptaron de buena forma los bombillos en sus hogares, y fue una lucha de años para convencerles que era algo que generaba un valor inigualable, parece ilógico tratar de entender esto ahora, ya que nos haríamos la pregunta, Cómo es posible que no quieran tener luz eléctrica en su casa? En qué estaban pensando? No los podemos cuestionar desde nuestra adaptación en la actualidad.

Según la historía nos damos cuenta que la innovación tiende a romper la zona de confort a la que estamos acostumbrados en nuestras áreas de acción, ya sea como empleado o como emprendedor y tendrás mucha resistencia al cambio esto es normal, si te das por vencido te quedarás como el creativo que no es capaz de convencer a los demás de implementar sus ideas.

Existen personas creativas que no necesariamente son innovadoras y existen innovadores que tomaron ideas de otros y las llevaron a la acción, estas personas pueden ser diferentes en una institución, el error está en confundir estas etapas, en la primera semana de clases siendo docente de emprendimiento les pregunto a mis estudiantes si conocen la diferencia entre creatividad e innovación? y la tendencia es que la mayoría no sabe la respuesta.

Luego se dan cuenta que existen muchos creativos y muy pocos innovadores, cuando se les explica que creatividad es pensar cosas nuevas e innovación es hacer cosas nuevas, entienden porque algunas personas logran emprender y otras no, y porque algunos empleados logran ascensos o destacan más que otros, en ambos casos hay más factores que influyen pero nos basamos en generar valor a través de la creación.

La innovación no solo está en UBER, Airbnb o las demás compañías de este tipo, puede estar en nuestros procesos diarios o en nuestra actitud, a pesar de estar de moda el término no se trata de un concepto sino de una adaptación al cambio, un empleado innovador sabe que su puesto algún día puede llegar a desaparecer y esto lo mantiene alerta y buscando nuevas formas de generar valor para la compañía o proyectos personales a través de las creaciones que decida convenientes realizar.

Un emprendedor innovador generará valor constante para sus clientes, se encargará de conocerlos mejor cada día y esto hará que su propuesta de valor de producto o servicio lo mantenga en el mercado por mucho tiempo.

No será fácil, depende de tu liderazgo para trabajar en equipo, y darte cuenta que la creatividad es parte fundamental de la innovación no la podemos obviar, pero como me dijo un docente hace unos años «para innovar tendrás que aprender a perder tu comodidad para ganar la comodidad de otros, para ser creativo juega y sueña sin miedo, que al final tu sueño se podrá hacer realidad si te incomodas»

Comienza a ser creativamente innovador.