Una nueva aventura: AIESEC
Los viajes siempre me ponen nostálgica por una u otra razón, en realidad nunca sé por qué.
Pero aún más me ponen las despedidas cuando en esos viajes conozco a grandes personas.
Fueron 5 días imparables, cinco días con personas únicas, llenas de sueños e ideas para lograrlos. Días dónde me inspiré, motive, escuché atenta y hablé para dar mis ideas. Canté, baile, me desvele y me levanté. Dormí poco y soñé mucho.
Sigo extrañando a personas con las que compartí tan poco tiempo y esperando que llegue el día en el que volvamos a encontrarnos y que sea un encuentro en el que todos notemos el crecimiento personas que hemos tenido.
Siempre he dicho que conocer historias nuevas le dan sentido a la mía y eso es lo que hice en esos cinco días. Estuve tan lejos de la vida que me rodea pero tan cerca de mi realidad a la vez. Me aleje de mi monotonía para acercarme a un vivir diario de mi país, de mi mundo.
Quiero seguir creciendo, he encontrado nuevos sueños por los cuales luchar. No quiero detenerme aún cuando mi mente pida paz en instantes. Quiero dejar de perder e tiempo y comenzar a cambiar no solo mi vida, sino la de muchos más.
Algo que aprendí es que aún siendo una persona más, soy parte de cambio. Solo espero que esta motivación dure mucho, motivación que me hace sentir que soy yo realmente.
Es el inicio de muchas aventuras y solo puedo decir que ser parte de AIESEC ya me ha dado demasiado.