leticia martin
Jul 25, 2017 · 2 min read

Hola lio lindo, ¿te acordás cuando te decía así?

Estaba pensando en esto. Durante siete años le escribí un blog a un “vos lírico” hecho de imaginación, idealizaciones, influencias poéticas, citas, lecturas de cartas, angustia y vacío. Llegué a pensar que estaba por volverme loca. “Cadadiafaltamenos”. ¿Menos para qué?, me preguntaba yo misma mientras me iba sin irme del lugar en el que estaba. Menos para morir. Menos para irme. No era tan difícil, o sí, pero no podía dar el paso. Pensaba que iba a lastimar demasiado a todos los que me rodeaban. Porque uno pone en los otros lo propio. En verdad pensaba que iba a lastimarme a mí. Eso lo supe después, de tanto análisis y Lacan.

Sin traicionar la fe de los otros no se puede salir del espiral descendente en el que uno es capaz de meterse. Menos aún se puede tomar contacto con el deseo.

Escribir, eso que quise hacer desde que leí el poema “El corpiño”, y me sentí capaz de hacer algo mejor, a los 10 años, escribir necesita de ese contacto brutal con lo más hondo de las propias vísceras. Escribir crea cosas. Hace realidad. Construye. Pero para hacerlo hay que sentirse avergonzado, expuesto, hay que probar hasta dónde se es capaz.

Ahora, a la distancia, es fácil pensar lo mal que estaba antes. Con el diario del lunes…

Hace muy poco, una noche que cenábamos juntos, me dijiste que aquel blog ya no me representaba.

Silencio.

No lo cerré, pero dejé de actualizarlo. Entonces vino este viaje y las cartas que empecé a escribirte acá, a la distancia, como en un acto reflejo o como quién respira, ve o uele algo. Causa efecto. Estímulo respuesta. Eso que hacía cuando estaba sola en mi casa, por las noches, sin encontrar un destinatario real, se repetía ahora sin que pudiera pensarlo, volvía en su eterno retorno. Tal vez es así como me relaciono con el mundo, como percibo y tamizo la información que entra en mí para salir de nuevo.

Y entonces una noche: tu carta como respuesta. No la esperaba. Durante siete años no esperé la respuesta de nadie. Tal vez Levrero, si viviera, sabría entenderme.

Ahora, mientras escribo esto, me levanto el dedo índice y me digo a mí misma: “no”, porque me conozco bien. No te dejes avanzar por las emociones, que son blandas y traicionan. Escribí. Que escribir crea realidades.

Gracias por la carta. Como botella al mar.

También te amo

    leticia martin

    Written by

    poeta bendita / keynesiana de Perón

    Welcome to a place where words matter. On Medium, smart voices and original ideas take center stage - with no ads in sight. Watch
    Follow all the topics you care about, and we’ll deliver the best stories for you to your homepage and inbox. Explore
    Get unlimited access to the best stories on Medium — and support writers while you’re at it. Just $5/month. Upgrade