Steven who?

Soy demasiado fan de Cartoon Network. Desde hace mucho tiempo, desde hace 19 años para ser precisos.

Tenía yo ocho años cuando entré al consultorio del dentista familiar. En ese momento, teníamos muchas cosas incluso dentista, eran otros tiempos. En fin, entré a una gran sala de espera donde había la televisión más grande que había visto en mi vida, ahora en un mundo donde la gente compra televisores de más de 40 pulgadas, en 1998, la tele más grande de mi vida tenía 32 y quedé maravillado.

Me senté en uno de los dos sillones frente a la televisión, y me quedé pegado: Estaban dando Tom y Jerry por Cartoon Network.

El Logo original

Esa noche descubrí tres cosas: Que existía un canal entero de dibujos animados, que daban dibujos animados EN LA NOCHE -para mi eso era rarísimo por mi cultura televisiva de señal abierta nacional -y que no tenía caries.

Luego de eso, los siguientes años me obsesioné con Cartoon Network, todos los cartoons, la página web, los juegos. Alquilaba horas de internet a los 12 años para jugar en la página web.

Y así llegué a la adultez, en medio de animes, cómics, videojuegos, películas y por supuesto Cartoon Network. Cuando pude ya solventar mis primeros gastos, decidí retomarlo y pagar mi propio cable solo para ver mi querido canal.

Pero una de las leyes de la vida es que nada es eterno, nada es para siempre aunque hayamos creído que sí. Mi ilusión perdiendo su brillo, la genialidad del inicio, luego de más de diez años se iba desvaneciendo como el humo de los cigarrillos que ya podía fumar.

Casi todos sabemos por qué CN tuvo sus días negros, o mejor dicho años negros. Producciones que no duraban más de dos temporadas, su penosa incursión en el Live Action y…Ben 10. Hasta ahora odio a Ben 10. Agg.

Hasta que el 2010 llegó y con ese año, Hora de Aventura. Más tarde ese año, Regular Show o Un Show Más. Y dos años después: Steven Universe.

Esas tres series cambiaron la cara de Cartoon Network y renovaron mi interés por él. Quién diga que HDA, Regular Show y SU son para niños, tiene razón. Pero no solo para niños, sino también para los que ya tenemos entre 23 y 30 años. Los que crecimos con lo último de los 80’s y lo mejor de los 90’s. Para los que adoramos a los Simpsons y su atrevida forma de decir y mostrar cosas que ninguna animación hizo, para los que vimos con placer el que se haya abierto la puerta a temas más adultos en tramas para niños, en diálogos con un trasfondo pensado y analizado por los creadores.

Y entre estas tres series, la que ha captado mi interés estos últimos meses es Steven Universe.

Ubicada en una ciudad costera normal llamada “Beach City”, se encuentra la casa de Garnet, Amatista, Perla y Steven. Ellos son llamados “Crystal Gems” y son una especie de piedras preciosas convertidas en humanos con distintas habilidades como sacar armas de sus gemas, flotar, transformarse y fusionarse entre ellas. La historia no se limita solo a un villano por episodio, como una caricatura tradicional, sino que, como Hora de Aventura y Regular Show, tienen una trama lineal que avanza conforme pasan los episodios y se vuelve cada vez más oscura e interesante llegando al final, al clímax con una gran batalla, una revelación en forma de cliffhanger o la resolución de alguna historia presentada durante toda la temporada.

Final de la Temporada 3

Pero como la creatividad ha conseguido hacerse un enorme espacio en Cartoon Network, las historias presentadas, los personajes y los detalles de cada relato están plagadas de espejos que reflejan nuestra realidad actual. Como por ejemplo, el hecho de que Greg -el padre de Steven con Rose Quartz- no puede hacerse cargo de él porque literalmente vive en su van, así que pide que las amigas de su difunta esposa, que tienen un loft en el acantilado de Beach City cuiden de él. También la relación cuasi lésbica o de respeto y amor de Perla con Rose, donde Perla siente celos de Greg por haber conquistado a su adorada compañera, y entre muchas otras, una que me dejó pensando en mi vida y en la de algunas personas es el intercambio de palabras que tiene Jasper con Lapizlázuli en el barco de Greg donde, Jasper le dice cosas como: “Regresa, he cambiado” “Haremos las cosas bien” y Lapiz: “la extraño, estuvimos juntos por mucho tiempo” “soy terrible, hice cosas malas”; son el tipo de palabras que se dice en una relación tóxica, justamente como la de Jasper y Lapiz donde uno o los dos salen heridos.

Steven Universe, a diferencia de otras caricaturas no te enseña valores como la amistad o el amor, sino te muestra como es el mundo actual; te da a entender que así como hay cosas buenas, hay cosas malas y que lo importante es que sepas actuar y saber diferenciarlas. Steven Universe es un reflejo de nuestras vidas ambientadas en un mundo natural donde suceden cosas mágicas, donde diamantes gobiernan y piedras preciosas batallan y se fusionan entre ellas. Y olvidaba algo, las canciones. Lo que más brilla entre todas las increíbles cosas que Steven tiene, son sus canciones.

Canciones tan simples y ridículas como la del Gato Galleta o “Mujer Gigante” hasta complejas como “It’s over isn’t it?” En cada canción deja un poco de el corazón de la serie, de su creadora Rebecca Sugar. Por cierto, ella estudió en la Escuela de Artes de NY, instituto donde salieron animadores como John R. Dilworth, creador de Coraje, Steve Ditko, co-creador de Spider Man, Joe Quesada, artista de Marvel Comics y actores como Jared Leto.

Hace poco decidí echarle un vistazo a esta serie y la adjunté en la lista de las imprescindibles para compartir y eso hago ahora.