
Un miau anuncia la llegada de tres miaus
La historia de mi gata a las 4 de la mañana
Dicen que los gatos son animales independientes y egoístas, pero mi gata no conoce esas cosas, especialmente la primera. Ya les cuento el porque.
Mi gata es algo peculiar, cuando llega la noche se va a jugar al patio del vecino, y volvemos a saber de ella en la madrugada cuando camina por la cama buscando dónde acurrucarse sin que nos demos cuenta, porque se supone que ella tiene su propia cama.
Sin embargo, el 4 de octubre a eso de las 3 de la mañana mi esposo y yo no logramos conciliar el sueño porque la gata está tumba que tumba cosas, pensamos que como tenia la panza del embarazo tan grande se sentía incómoda y quería compartir su desvelo con nosotros.
Casi a las 4 am mi esposo se levanta usualmente para preparar la comida ya que su nuevo trabajo comienza muy temprano, pero para nuestra sorpresa, cuando a penas pone un pie en el piso escuchamos: “miaaaaauuuuuu”.
Yo ya malhumorada le digo que no le de comida tan temprano porque más es el drama que lo que come a esta hora, que yo le pondría a las 6 cuando es mi turno de despertarme.
Pues eso no funcionó, los miaus eran a cada cinco minutos, y apenas mi esposo cruza la puerta a su trabajo mi gata intensifica los miaus. Me levanto de muy mal humor y la agarro para darle comida, pero cuando miro a su cama algo se mueve en la cobija, lo primero que pensé fue un ratón y ya iba a salir corriendo cuando escucho un miau incompleto, algo así como miaaaa…
Pues al revisar eran tres gatitos, la verdad muy feos, parecen ratoncitos recién nacidos pero más grandes. Veo a mi gata con ganas de darle un coquito pero la verdad es que la bruta fui yo.