Imagen tomada de la red.

¿Qué tal pio si sos un verdadero católico en esta navidad?

El chupi hasta el amanecer vs. un día solidario

“Ya llega navidad kapé, vamos a empedarnos hasta el amanecer”, dicen los perros ansiosos de cobrar sus aguinaldos y derrocharlos en birra y ropa nueva. Generalmente solo se acuerdan del significado de esta festividad cuando comparten una imagen con citas bíblicas en el Face. Sería bueno que aprovecharan el feriado para hacer algo verdaderamente importante como ayudar al prójimo.

Teniendo en cuenta que el 89,6 % de la población es Católica Apostólica Romana (Censo Nacional de 2002), entonces que los religiosos realicen un gesto solidario este 25 de diciembre significaría prácticamente que en un día tendríamos a casi todo el Paraguay ayudándose y, por ende, un mejor país. “¿De qué sirve, hermanos míos, si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras?”, Santiago 2:14.

Para la fiesta religiosa del 8 de diciembre muchos compatriotas caminaron hasta Caacupé ofreciendo ese sacrificio para pedir algo a cambio. Pero ¿para qué? ¿De qué le serviría a Dios que tanta gente simplemente mueva sus pies? Imagínense si cada persona, en vez de realizar un tour con tereré, hiciera una promesa diferente, como por ejemplo, apadrinar a uno de los un millón de niños que viven en estado de pobreza en Paraguay, comprándole cuadernos, libros y uniforme para ir al colegio.

El lunes 7 de diciembre fueron depositadas en el vertedero unas 70 toneladas de basura recogidas el fin de semana en la villa serrana, según informó la comuna del lugar. El comisario Sergio Ferreira, de la jefatura de Guairá, dijo que varios peregrinantes fueron trasladados a comisarias por estar en estado etílico. Estas son solo algunas situaciones que se dan en festividades así y que al final resultan poco útiles y hasta perjudiciales a la sociedad.

Sería realmente una bendición si en esta navidad no solo no sucedieran accidentes de tránsito o muertes por balas perdidas, sino que se deje de mal aprovechar las fiestas religiosas y todos, agnósticos, ateos y creyentes, nos dispusiéramos a realizar una buena acción.

Por: Lía M. Barrios (20 años)