ENEMIGOS DE LA FE

El Miedo, La Duda y El Racionamiento


Ya he hablado un poco acerca de la fe, acerca de creer por escuchar, acerca de activar la fe mediante nuestras acciones (comprar el paraguas), de mantener nuestros ojos en Jesús y no mirar las circunstancias.

Tener fe suena muy fácil, pero cuando lo comparamos contra lo que Dios dice acerca de la fe y de lo que pudiéramos hacer si tuviéramos fe (“si tuvieras fe, como un granito de mostaza., eso dice el Señor”…un clásico de las iglesias ☺ ) nos damos cuenta que en verdad nuestra medida de fe es escasa, o que incluso no tenemos fe.

En este último tiempo Dios me ha hablado mucho acerca de tener fe para conquistar en oración. He sido probado una y otra vez acerca de cuanta fe tengo, como me mantengo firme en la fe, mientras llegan las promesas de Dios. No es fácil, hay días que me levanto con la fe de Abraham, listo como Rambo a acabar todo un ejercito solo, “Quibo pues papá, cuántos son, quien es ese tal diablo que toca darle “… Mejor dicho me levanto con toda. Otros días parezco un gatito, todo me asusta, todo lo dudo, pareciera que nada puedo. Pero ¿por qué pasa esto? ¿Que hace que nuestra fe se debilite?

Yo he podido identificar unos cuantos personajes, enemigos de nuestra fe, que les encanta hacernos temblar.

El Miedo, La Duda y El Racionamiento

El Miedo, enemigo principal de la fe, le encanta traernos ideas de calamidad. No sé si sabían pero el miedo es un escritor de novelas mexicanas, graduado Summa Cum Laude en 1000 maneras de morir, casa infieles etc. El miedo tiene en una mano una cámara de filmar y en la otra una soga, con la primera nos engaña y con la segunda nos ata.

El arma del miedo son las mentiras, con las cuales nos plantea todos los escenarios trágicos posibles.

Por ejemplo si estas aplicando para un ascenso, el miedo comienza a decirte “¿Mi Jefe me miró mal? Ajjj eso fijo fue que no le gustó el informe que le hice. ¿Y ahora? Si no me dan el ascenso ¿cómo compro la casa? Me voy a quedar toda la vida en arriendo.” ¿Me hice entender?

Este miedo tiene una misión principal, paralizarnos. ¿Han visto los venados que se petrifican ante los peligros? Quedan como una roca, parecen muertos. Bueno eso es lo que el miedo quiere.

Si logra petrificarnos, no nos moveremos, no activaremos nuestra fe, tendríamos una fe muerta. No compraríamos el paraguas, no nos arriesgaríamos a invertir en el negocio, a hablarle a la mujer que amamos o aplicar al trabajo que queremos. ¡Cuidado con el miedo!

La Duda, la bendita duda. Este enemigo le encanta preguntar, le encanta ver las circunstancias, es la señora que señala todos los defectos ¿las han visto? Esas personas que te señalan todas las dificultades, todos los defectos, todos los “peros”, es la fe negativa, que te lleva a creer nada va a pasar. Así es la duda, un fastidio completo.

Su principal arma, una lupa, para magnificar los problemas, a la duda le encanta coger una “verdad”, un hecho y magnificarlo, ya que trabaja a base de “verdades” distorsionadas es difícil eliminarla. Su objetivo, que dejemos de creer.

El Racionamiento, es el ñoño controlador, es el que le gusta saber el ¿Cómo? Quiere saberlo todo, como, cuando y donde. Si no logra explicarlo con la lógica, no lo cree. ¿Lo han escuchado en su mente? Dice “la universidad cuesta YYY, tengo Ahorrado Y, me prestan Y, de donde voy a sacar el resto? “ respuesta ingeniosa: ¿Que te importa? Si Dios dijo que Él lo hará, Él lo hará, Él se encarga del cómo, no seamos sapos, controladores, ñoños. Su arma principal, la lógica, su misión controlar tu mente.

Es importante que conozcamos a nuestros enemigos, para poder combatirlos, si no reconocemos que tenemos enemigos ya hemos perdido la batalla.

Lo bueno es que para cada uno de estos enemigo Dios nos ha dejado armas y su palabra que la victoria ya está garantizada. Es como cuando uno se gana una tarjeta de regalo o un cupón, ya el regalo está garantizada, solo tienes que ir a reclamarlo.

Para el miedo, la palabra de Dios. Sabían que Dios nos dejó 365 versículos para enfrentar el miedo, en todos Él nos dice “No tengas miedo”, “Yo estoy contigo”. Siempre que recordemos que Él está con nosotros, que Él puede destruir a nuestros enemigos. Hay un versículo en particular que me gusta y me motiva a ser valiente en momentos de dificultad.

Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el Señor tu Dios te acompañará dondequiera que vayas.» (Josué 1:9)

Para la duda, renovar la Mente. La mente es la puerta de entrada para todos los pensamientos, para el Miedo, la Duda (Negativismo) y el Racionamiento. Tenemos que estar pilos, atentos para no estar dándole vuelta al mismo pensamiento, una y otra vez, “No poder pagar la universidad”, “No voy a lograr el ascenso”, “No me va a hablar”. Renovemos nuestra mente sacando todo negativismo, todo juicio, toda duda, reemplazando los pensamientos del mundo por los pensamientos de Dios.

No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta. (Romanos 12:2)

Para el Racionamiento, soltar las cargas a Dios. Controlar, es no confiar en Dios, controlar es creernos más capaces que Dios. El racionamiento y la lógica nos sirve en el día a día, en el trabajo, en muchos ámbitos, sin embargo cuando se trata de creer en algo que Dios ha dicho, es mejor soltar la carga de saber el ¿Cómo? Y confiar en Él.

Siempre recuerden que la victoria, ya está garantizada, solo si tenemos la fe suficiente para creen en aquel que la ha ganado, si ya tienes el cupón ahora necesitas tener la fe para ir y reclamar tu recompensa.

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