Si usted usa el término “feminazi” lea esto

Últimamente he visto demasiadas confusiones sobre lo que es y pretende el feminismo. Es muy común ver a hombres (y mujeres machistas) quejándose de esta idea pensando que ser feminista es desear la supremacía de la mujer sobre el hombre, como lo hacían los Nazis con su raza, o peor, como lo hace el machismo¡No! Este es el peor error, aunque no el único. Voy a tratar de desmentir algunos mitos y leyendas que andan rondando en Internet y en las discusiones del barrio.

¿Por qué no se llama igualismo si busca la igualdad entre los dos sexos?

Es muy normal escuchar esto de parte de los que creen que el feminismo busca una supremacía. Las personas que suelen acuñar esta frase piensan que el feminismo pretende esto debido al nombre de la idea y el del movimiento, pero no es así, el feminismo busca la igualdad entre los dos sexos ¿Y entonces por qué se llama así? Se llama así porque los dos sexos, hombres como mujeres, no están o no viven en igualdad de condiciones permanentemente, y al buscar una igualdad debemos igualar hacia arriba las condiciones de las mujeres y luchar por ellas, las féminas, y no por los hombres, pues si les damos mas derechos y mejores condiciones a ellos la desigualdad aumentará.

Debemos poner más peso en la balanza para que se llegue a un equilibrio, o al menos estemos lo más cerca posible.

El error es que al pensar en feminismo la mayoría no parte de la premisa de que existe una real desigualdad de condiciones. Y al estar en esta desigualdad, cultural, social y económica, el hombre tiene más poder en la sociedad, tiene mejores condiciones y más derechos. Acumula más poder -que la mujer- sobre cualquier cosa, y por sobre todo tiene más poder sobre el otro sexo.

Esta desigualdad se hace visible no sólo en las brechas salariales (hombres con más remuneración que mujeres por el mismo trabajo) o los indices de salud, educación y cargos políticos, sino que hay esas cosas “invisibles” que son las que realmente vivimos día a día, pequeñas costumbres y tradiciones, patrones de conducta que dejan ver esa desigualdad. Ejemplificando un poco sólo las mujeres quedan como “putas” o “regaladas” por tener una vida sexual activa, los hombres no son etiquetados en forma peyorativa con estas palabras por la misma acción, incluso las mujeres que llaman con estos términos a otras mujeres caen en el machismo, sólo las mujeres quedan mal vistas en la sociedad por fumar o tomar, según el machismo esas “no son cosas de mujeres”. También las mujeres tienen menos capacidad de decisión sobre su cuerpo, donde la sociedad instala ciertas cosas que ellas deben o no usar, o un indice de cuando o no pueden tener hijos. Asociar a la mujer con la debilidad y lo sensible también hace visible condiciones diferentes, cuando hombres se muestran débiles hacia algo son tachados de “mujercitas”, como si ser mujer fuera algo por lo cual ofenderse, y para rematar, como si ser débiles sea algo sólo de mujeres. Todo esto sin contar los millones de casos de violencia, violaciones, acosos y asesinatos de hombres sobre mujeres que se dan constantemente, y aunque no lo crean, sí, las mujeres están mas expuestas o son mas vulnerables a estos hechos porque ya se encuentran en una desigualdad de condiciones, entonces quiere decir que los casos de violencia hacia ellas se da con una especie de normalidad porque lastimosamente el hombre tiene más poder sobre ella, y es más posible que por “celos” un hombre mate a su pareja que viceversa. No podemos guiarnos por las excepciones porque eso son, excepciones.

De la misma manera, los hombres también sufren las consecuencias del machismo al no poder asumir ciertos roles o ciertas conductas, como llorar o ser peluqueros.

En síntesis, hay roles y costumbres históricos instalados en la sociedad que dejan en desventaja a las mujeres y hacen al hombre apoderarse en la sociedad, esto no es sano pues intentamos vivir en democracia. Si no se parte de esta premisa se llegará a conclusiones equivocadas. Y esto es algo historicamente real, para refrescar la memoria las mujeres sólo pueden votar desde el comienzo del siglo pasado- en Paraguay hace medio siglo-, son consideras personas por la ley hace menos de un siglo y recién ingresaron al mercado laboral desde hace 80 años.

Mujer no se nace, se hace

Sí, ya sé que nacemos con penes y vaginas, pero esto no hace el género que uno lleve en su vida. La definición o utilizada por la OMS (Organización Mundial de la Salud) es «Género» se refiere a los roles socialmente construidos, los comportamientos, actividades y atributos que una sociedad dada considera apropiados para los hombres y las mujeres. «Masculino» y «femenino» son categorías de género. Es decir, uno nace con un sexo biológico, pero esto no define la ropa que utilizará, los colores que le debe gustar (Así como asociaste el rosado a la mujer y el azul al hombre en la imagen de arriba jaja), los trabajos que debe hacer, la actividad sexual que debe llevar, los roles que debe tener en la casa, las mercancías que debe consumir, los juguetes con que debe jugar, la música que debe escuchar, etc., todas estas cuestiones se construyen socialmente, y son los roles masculinos los que se empoderan sobre los roles femeninos. No es un problema de odio hacia los hombres, sino hacia el machismo; la superioridad del rol de género del hombre sobre el de la mujer.

Hoy en día los roles ya se equilibraron más; hay más presidentas, más hombres amas de casa, más empresarias, menos prejuicios, etc., pero jamás iba a haber sido posible sin el movimiento feminista y la lucha de ellas. Por eso es que como hombres y mujeres debemos luchar por igualdad de condiciones para vivir en una sociedad cada vez más democrática.

Entonces, ser feminista no tiene nada que ver con juntar hombres en campos de concentración y quemarlos.