Juana de Arco y Gilles de Rais: la santa y el asesino

Hazte mecenas de ‘La sombra de Juana de Arco’, de Juan José Robles

Por Juan José Robles

La curiosidad por conocer la vida de los asesinos más famosos de la Historia me llevó hasta Gilles de Rais. Quizás podría haber sido uno más, pero su ‘curriculum’ sanguinario le hacía ser uno de los mas atroces. Descubrir su relación con una las heroínas y santas mas célebres de la Historia, hizo que mi interés por ambos personajes fuera determinante para construir el relato de La sombra de Juana de Arco, que actualmente se encuentra en campaña de crowdfunding en Libros.com.

Cuando Juana de Arco y Gilles de Rais cruzaron sus caminos en la corte del Delfín Carlos, una atracción mutua surgió entre ellos. Les unían sus profundas convicciones religiosas. Juana, una joven convencida de las apariciones divinas y determinada a cumplir su mandato de luchar por la liberacion de Francia de la invasión inglesa; Gilles, un noble violento y sádico. El Delfín Carlos, gracias a la intervención de Gilles, quedó convencido de la divinidad de Juana: ella era La Doncella de Orleans, aquella que la leyenda decía que vendría a salvar a Francia y llevar al trono al Delfín. A Juana le fue concedido un ejercito del que estaría al mando Gilles de Rais. Fue nombrado Mariscal de las tropas de la heroína santa de Francia.

Esto no fue más que el principio de la historia. Juana fue traicionada, y tras un largo juicio se la condenó a morir en la hoguera. Gilles, abatido y sin poder hacer nada por salvar a su heroína, se recluyó en uno de sus castillos, en Tiffauges. Allí comenzó a cometer todo tipo de atrocidades: secuestros de hombres jóvenes de los alrededores, violaciones, asesinatos, torturas, canibalismo… Tras la muerte de Juana había renunciado totalmente a sus creencias religiosas y terminó en manos de otros personajes que le llevaron a una locura aún mayor, cayendo en practicas de alquimia, satanismo…

Retrato de Gilles de Rais

El contexto histórico donde se desarrolla La sombra de Juana de Arco es la Francia del siglo XV, en la que, como en el resto de Europa, las creencias religiosas y las supersticiones eran las que dominaban la vida cotidiana de la gente, y la Inquisición dominaba y gobernaba a su antojo.

La Historia ha tratado de diferente forma las figuras de los dos personajes protagonistas de mi novela. Juana fue una heroína, una santa, aunque la Iglesia tardó 500 años de reconocer tal hecho. Gilles es considerado uno de los asesinos en serie más macabros de la Historia de Francia.

Gilles y Juana eran dos personas diametralmente opuestas. Gilles pertenecía a una de las familias mas importantes de Francia, y era culto e inteligente. Desde edad temprana mostró un gran interés por la lectura y era un gran aficionado a la astrología. Obsesionado por la Historia, especialmente la del imperio romano, sentía verdadera devoción por Suetonio y su libro Los 12 Césares. Estaba realmente obsesionado por la vida de Julio Cesar, Calígula o Nerón.

Por el contrario, Juana procedía de una familia humilde, con varios hermanos. Su cultura era muy escasa, prácticamente analfabeta. Desde muy joven empezó a tener visiones divinas, o al menos eso era lo que contaba a su familia, inquieta por esta revelación.

Retrato de Juana de Arco

Sin embargo, nos asaltan varias preguntas. ¿Cómo pudo Juana de Arco estar tanto tiempo al lado de un personaje como Gilles, y depositar en él toda su confianza? ¿Tanta era la devoción de Gilles por Juana de Arco para que tras su muerte se lanzara en manos del mismísimo diablo?

Quizás pueda contestar a estas y otras muchas más preguntas en La sombra de Juana de Arco. Lo que sí tengo claro es que Gilles fue un personaje oscuro, siniestro y perverso desde una edad temprana, mucho antes de que conociera a Juana.

Son muchos los relatos sobre Juana de Arco, y no pocos los que nos cuentan las oscuras aficiones de Gilles de Rais, pero pocas son las historias en las que ambas personajes se entrelazan. Estoy seguro de que La sombra de Juana de Arco os sorprenderá en cada página.

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