Quiero morir así, con tu corazón latiendo en mi espalda

tu respiración que se acelera en mi oído, y tu voz

que me dice todo aquello que nunca necesité oír

hasta que lo escuché salir de tu boca.


Quiero morir así, con tus manos bordeando mis caderas,

con tu boca hambrienta consumiendo mis senos,

con mis piernas aferradas alrededor de tu cintura,

mientras obliteramos el espacio que nos separa.


Quiero morir así, mientras mi lengua camina peligrosamente

al borde de este abismo oscuro, hasta liberar de tu garganta un grito

que culmina aquello que se ansía con tanta intensidad,

que ha de consumarse violenta y prolongadamente.


He muerto así tantas veces, tantas pequeñas muertes,

pero nunca han de ser suficientes, si a tu lado puedo seguir

muriendo

y volviendo a la vida

con cada suspiro que robo de tus labios.