Su recuerdo en Tobati

Cuando el sentimiento persiste, todo es diferente. Creés que culmina solo al decir adiós? No es así, los días pasan y pasan pero no hay que subestimar al destino.

Fernando, en su transcurrir diario mantenía una vida normal y corriente, en su ciudad nativa, Tobati.

Despertaba, desayunaba, laburaba, mantenía una vida independiente, era una persona común y corriente, creía que era feliz. Pero constantemente imaginaba en cual sería la diferencia si permanecía intacto el amor de Celeste, era inigualable esa conexión y felicidad que tenían el uno con el otro.