Autoreflexion.

Lis Olvera
Nov 7 · 5 min read

Tomar responsabilidad radical.

En el mes de septiembre, sufrí un accidente, lo que me hizo tomar responsabilidad en mi vida personal, debo de tener un bienestar físico, emocional, mental y espiritual; por lo que he realizado todas mis terapias, aunque han sido dolorosas, principalmente las primeras, donde por un momento quise ya no hacerlas por el dolor que sentía, pero sabía que eran necesarias pare recuperar la movilidad en mi mano, lo que me dio fuerza para seguir. Para estar bien con mis emociones, acudí a ayuda profesional de un psicólogo, ya que así como estoy consciente de la importancia de estar bien físicamente, también mentalmente.

Asumo la responsabilidad de que por ahora no puedo ir a mis estancias, pero eso no me limita a planear actividades para cuando regrese a mis labores.

Muchas veces cuando tenemos capacitaciones, los lugares a los que tenemos que ir me quedan lejos de mi domicilio, pero aun así siempre busco la manera de llegar puntual y asistir a todos, ya que es mi responsabilidad el buscar el medio y la manera de estar presente sin importar la distancia.

En los talleres que doy a las asistentes, hago que planeen una actividad que se convierta en una rutina, por ejemplo, si vimos el tema de derechos de los niños, una maestra puede escoger el derecho a la salud, y comprometerse a cada mes medir y pesar a los niños para ver su crecimiento, de esta manera, me comprometo a apoyar a las asistentes a que asuman su responsabilidad, verificando que hagan su compromiso y dándoles el taller.

Hablar honestamente.

Retomando lo de mi accidente, al momento de comunicárselo a mis papás no les fui totalmente honesta, no les dije la gravedad del accidente, en primera porque yo tampoco estaba consciente de lo grave que era y en segunda porque no quería asustarlos, pero al final tuve que ser honesta y hablarles con la verdad sobre lo que me estaba pasando.

Una vez que recuerdo que me dio un poco de pena ser honesta, pero que al final me sirvió de mucho haberlo sido, fue con una supervisora de DIF, que al llegar a mi estancia me pregunto sobre mi proyecto y yo todavía no lo tenía, le dije que se me hacía muy difícil planearlo porque no veía tantas necesidades en mi estancia, eso hizo que la supervisora se pusiera a platicar conmigo y que me dijera las necesidades que ella veía o los cambios que le gustaría que tuviera la estancia, con su ayuda me fue más fácil planear mi proyecto.

Con mis responsables he sido siempre muy honesta, a veces tengo que pensar en cuál sería la manera más correcta de decirles lo que siento y pienso, para que no se mal interprete y puedan comprenderme y llegar a un acuerdo. Fue así cuando en un taller de reciclado, que le daba a los tres grupos, la responsable quería que se los diera a los tres grupos al mismo tiempo, por lo que tenía que andar corriendo de un salón a otro, sin dar una buena calidad en ninguno, por lo que habla con la responsable de cómo esta forma de trabajo no era la mejor para el aprendizaje de los niños y como yo no podía atenderlos de una forma adecuada, por lo que a pesar de que lo ideal sería que a la misma hora tomaran el taller, lo mejor para los niños y para mí era asignar una hora específica para cada grupo, la manera y forma en que se lo dije hizo que aceptara mi propuesta.

Experimentar al mundo como aliado.

En mi taller de la arquitectura del cerebro, me he apoyado de mis compañeros, quienes amablemente han ido a mi estancia para compartir sus conocimientos con las asistentes y con los padres de familia.

Cuando inicie mi taller de teatro hice una junta con los padres de familia, para explicarles el objetivo, y pedirles su apoyo con material, ya que iba a necesitar varias cajas de cartón de huevo y mucho periódico para la creación del teatro, si nunca hubiera pedido su apoyo hubiera sido difícil que yo sola consiguiera esa cantidad de material.

Algo parecido paso con mi taller de reciclado, hice la junta con la misma finalidad, explicarles el objetivo del taller y su apoyo con material, que en vez de tirarlo lo donaran a la estancia, recuerdo mucho a una mamá que vendía zapatos y siempre me llevaba muchas cajas de zapatos a las cuales le pudimos dar buen uso convirtiéndolas en juguetes para los niños.

Generar apreciación.

En mis estancias les doy mucho cariño a mis niños, no solamente de una forma física, dándoles abrazos, sino que también escuchándolos, jugando con ellos, conociendo sus gustos, generando confianza.

En una de mis estancias hay una abuelita que siempre que hay una celebración me da regalos, me ha dado un gorro, plumas, una cartera, chocolates, galletas, dos vasos, y una noto, todo eso lo conservo, y cada vez que me los dio me hizo sentir muy feliz, recibo sus regalos con alegría. Así como esa abuelita, hay varias mamás que no con regalos pero con sus palabras me hacen saber lo feliz que se sienten con mi labor y en verdad que es indescriptible decir lo que siento cuando tengo esos detalles.

Personalmente me considero una persona cariñosa y sincera, lo relaciono mucho con el compromiso de hablando sinceramente, no me cuesta trabajo decirle a alguien lo que siento y darle aprecio.

Explorar lo opuesto.

Con la lectura, aprendí muchas cosas que desconocía, como lo es el método de las preguntas para ver lo opuesto de mi historia y así me di cuenta que muchas veces doy por verdad tantas cosas y me limito a ver más allá.

Al inicio en una de mis estancias sentía que no hacia conexión con las asistentes, pensaba que ellas no querían tener un contacto conmigo, pero después me di cuenta que yo me centraba mucho en los niños, olvidando a las maestras, por lo que cambiando mi pensamiento, de que era yo la que no hacia esa conexión, tuve otras actitudes con las asistentes, les preguntaba cómo se sentían y poco a poco me fui ganando su confianza y el que me involucraran más en sus actividades

En mi labor diaria, tengo que estar no solo en una posición de maestra, tengo que comprender a que grupo me estoy dirigiendo, conocer como son los bebés, sus necesidades, sus gustos, exploro el grupo con quien quiero trabajar y esto es lo que me ayuda a realizar actividades que sean del gusto de los niños.