Economía familiar… todos a la mesa a pensar!

He pensado mucho en cuáles son las claves para esto y por mi experiencia (no soy una gurú económica) hay dos palabras que me vienen continuamente a la cabeza y son PLANIFICAR y PRIORIZAR. Tal como pasa en la vida misma… uno proyecta cosas, pero todo junto muchas veces no se puede, entonces hay que asignar un valor, ponderar y ver a qué nos dirigimos primero.

Por esto, es que en el marco de la economía familiar resulta importante que nos sentemos y definamos cuáles son los objetivos para el año y en dónde concentraremos nuestros esfuerzos de ahorro e inversión, aún por más pequeños que sean. No necesariamente tenemos que pensar en comprar un auto, cambiarlo, irnos de vacaciones lejos, etc. Simplemente es clave tener en cuenta qué es importante para nuestra familia, en este período de tiempo y ponerlo como meta. Aunque esto sea: cambiar la aspiradora, pintar el cuarto de los chicos y salir más seguido de excursión los fines de semana.

Planificar tampoco tiene que sonar como una carga pesada, de meses y meses, en la que nos desalentemos a la mitad, quizás porque en algún momento los imprevistos modificaron nuestras previsiones. Podemos ponernos metas de corto, mediano y largo plazo.

Propongo entonces que una buena manera de hacerlo es…

  1. Sentarse y hacer una lista de qué quisiéramos para este año, semestre, mes. (Planificar).
  2. Pensar en cuáles de todas ellas son las más importantes (Priorizar.
  3. Ver con cuántos recursos contamos para esto. (ingresos, restar egresos fijos y ver qué margen nos queda).
  4. Definir las metas.

Luego de hacer este trabajo, creo que es importante ser constante y perseverante en mantener la meta y ser fieles a las prioridades que nos propusimos. Aún cuando haya que sacrificar alguna otra cuestión… porque de todos modos, estamos administrando para disfrutarlo en aquello que definimos.

Incluso no estaría mal, dejarlo por escrito en algún lado visible para que podamos tenerlo como norte.

Recordemos que administramos para disfrutar!

P.D.: De hecho, considero que hasta sería una buena opción que se sumen los hijos a esta actividad (cada padre podrá analizarlo según sus edades). Estar todos involucrados lo hace más llevadero y también se hará con más fortaleza. Incluso más, sabrán por qué limitamos ciertos gastos, para dirigir ese dinero a otro lado.

Gracias por leer!