Día 150:

Volviste a aparecer en mi vida, cuanto has cambiado, ya no te haces el mismo peinado que cuando me tomabas la mano, me trataste como si jamás me hubieras dicho que estaríamos juntos siempre, te me quedaste viendo lo bien que me veo sin ti, me comentaste acerca que estas saliendo con ella denuevo, te oí con calma y detenidamente cada palabra de tu boca, aquella que besaba hasta que los labios me ardieran, te despediste de mi con un beso en la mejilla y un abrazo sin juntar del todo nuestras pieles, justo cuando te fuiste le agradecí a Dios por no dejarte en mi vida, y ahí empecé denuevo a olvidarte, tal y como siempre debes estar, olvidado.