¿Qué es el estrés parental y cómo el Mindful Parenting puede ayudar?

Ser padres es una de las tareas más exigentes, estresantes y satisfactorias que los adultos podemos realizar en nuestro tiempo de vida. Sin embargo, no siempre contamos con las habilidades necesarias para manejar las demandas de la paternidad. Los padres nos enfrentamos a diferentes estresores diarios que pueden afectar nuestro bienestar y el de nuestra familia. La literatura científica ha propuesto que el estrés parental tiene un impacto en las conductas de crianza, y por lo tanto, influye en el bienestar de los niños. El estrés parental puede afectar la forma en que vemos a nuestros hijos, sus conductas y las expectativas que tenemos sobre su comportamiento. También, afecta nuestra capacidad para ser receptivos en momentos difíciles con nuestros hijos.
El estrés en la crianza ha sido relacionado con bajo nivel de bienestar parental, con problemas de conducta y apego inseguro en los niños, y con prácticas de disciplina inadecuadas. Éste surge cuando percibimos que no contamos con los recursos necesarios para satisfacer las demanda de este rol. Estas demandas dependerán de las características del padre, de las características del niño y de las demandas sociales del rol parental. Si tomamos en cuenta esto, es muy probable que un padre con problemas de salud mental, con un niño con problemas de conducta o con pobre apoyo social, experimente un estrés parental mayor que otros padres. Cuando nos sentimos estresados podemos reaccionar más impulsivamente o más enojados, y no reconocer el potencial que tienen nuestros hijos para crecer y hacerlo mejor.
Los estudios que se han realizado en entornos clínicos han encontrado que el Mindful Parenting (Crianza Consciente) ayuda a reducir el estrés parental, los problemas de comportamiento infantil, y se relaciona positivamente con la calidad de vida. A diferencia de otros modelos de crianza, el mindful parenting se enfoca en que los padres tomen conciencia de sus conductas automáticas, de manera que disminuyan las interacciones negativas con sus hijos. El foco principal del adiestramiento es el estrés de los padres, su sufrimiento, y hasta su posible psicopatología, en lugar de la conducta problemática del niño. Si los padres aprenden los mecanismos adecuados de afrontamiento y pueden sentir que son eficaces y felices, esto tendrá un efecto positivo en el bienestar, la conducta y el funcionamiento de sus hijos.
