Al menos seis puntos de discordia por los que la radio musical en Internet no puede ser un servicio de música a la carta

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La radio musical online se enfrenta a una realidad muy compleja en Intenet. Escuchar música en este entorno se está ligando al concepto de lista de reproducción. Estos servicios a la carta son fonotecas y discotecas online que permiten acceder a una gran variedad de contenidos musicales. De esta manera, los usuarios se convierten en los programadores del flujo de sonido y pueden tener un impacto significativo entre sus seguidores gracias a las redes sociales.

Esta modalidad de consumo parece que empuja a la radio musical en Internet a replantearse como producto. Sin embargo, la radio musical y las playlist on demand son dos experiencias y productos digitales que se oponen porque presentan dos visiones antagónicas de la escucha de música:

1. Los contenidos en Internet son globalmente accesibles y no tienen periodicidad, son universales y omnipresentes. Los marcos tecnológicos permiten no tener limitaciones geográficas (existen softwares para consumir contenidos geo bloqueados) ni temporales. La interacción directa del usuario con los contenidos de forma puntual implica un consumo no lineal y esto choca directamente con el concepto de la emisión de la radio, ligada a una secuencialidad, programación y guión prestablecido y el usuario no puede interactuar, ni alterar de forma directa este guión. Forward button is not working ;)

2. Se enfrentan dos visiones diferentes de distribución: la broadcast (de uno a muchos y en una dirección) frente a la narrowcasting (difusión selectiva y targetizada). La radio online está comenzando a producir y difundir exclusivamente (en directo o bajo demanda) a través de este entorno contenidos segmentados por temáticas y según afinidad con el fin de atraer a nuevos usuarios; y a familiarizarse con fragmentación de la audiencias, long tail (Anderson, 2008, p. 14) y estrategias para audiencias nichos gracias a que Internet visualiza a este tipo de público, también lo es desde una perspectiva multiplataforma, es decir, que estos contenidos puede estar disponibles no solo en servicios y plataformas propios porque en el entorno digital con este sistema de relaciones y conexiones “ningún medio de comunicación opera de manera aislada. Cada medio afecta a otros medios” Nystrom (1973, p. 130). El modelo de explotación de públicos masivos es insuficiente y se necesita un nuevo modelo que comprenda la comunidad de fanes, seguidores y públicos en otras plataformas que también generan valor para los productores del contenido.

Pecularidades de la escucha online. Fuente Lou Moreno Cazalla

3. La prescripción editorial es uno de los valores de la radio musical, estos son los éxitos del momento. Sería oponer dos visiones: control frente acceso. Sin embargo, los servicios a la carta se basan en sistemas que permiten la selección de contenidos y creación de listas para un consumo específico personalizado y adaptado para y por cada perfil de usuario. Principalmente se emplean sistemas de algoritmos o fórmulas de recomendación de contenidos personalizados que se pueden establecer en función del historial de navegación del usuario (indexación por gustos, búsquedas, cantidad de etiquetas consultadas, etc.). Este enfoque es más ambicioso y conlleva una “desmediación” o desintermediación de los propios medios. Surge así el debate sobre la curación humana versus la de la máquina, sobre la personalización realizada por personas, expertos y celebridades y sobre el uso compartido de música en las plataformas sociales pero en última instancia, los oyentes están realmente preocupados por si una lista de reproducción ofrece canciones que les gusta y un toque de descubrimiento (Crupnick, 2006).

4. Internet ha cambiado la experiencia para relacionarse con los contenidos y en especial con la música. Las radios seguimos en un sistema de distribución de contenidos continuo (o bajo demanda a partir de la emisión del directo) es el simultcasting, basados en contenidos en tiempo real en el que rige la secuencialidad del directo como el sistema discreto o contenidos bajo demanda, curados y segmentados. Lejos de la libre elección o acceso a las canciones o webcasting, un sistema se requieren mayores desarrollos para incorporar nuevos elementos de la narrativa digital, nuevos derechos para la reproducción de las canciones, mejorar la navegabilidad y la interacción.

5. El modelo broadcast está ligado a la audiencias masivas, a buscar el mayor número de oyentes ligados a una misma tipología de contenidos. Internet cambia este paradigma y se centra en el usuario y siguiendo con el narrowcasting (difusión selectiva y targetizada) se da un salto más allá hacia el point-casting (proporcionando a cada usuario en particular el contenido específico y deseado) llegando incluso a la “desmasificación”.

6. Otro de los aspectos que plantean un mayor conflicto entre la integración de un modelo de broadcasting en Internet está relacionado con el tema comercial. En un entorno global y gratuito como es Internet parecía que los usuarios estarían felices de recibir contenidos de forma gratuita (ojo, que no es totalmente gratuito ya que el usuario de Internet paga por la conexión) a cambio de publicidad. Sin embargo, después de Spotify el modelo de la música en Internet se ha transformado a servicios que pueden ser freemium o de pago. Las radios comenzamos a detectar por parte de los oyentes cierta sensación de saturación publicitaria (anuncios de audio, display, vídeo, etc). y se está incrementando el número de usuarios que emplean herramientas como adblockers, pero paradójicamente estos usuarios prefieren disponer del contenido de una forma gratuita pero ¿estarían dispuestos a pagar por escuchar la radio que tradicionalmente ha sido un medio gratuito?

Pese a todas estas diferencias, en mi opinión y tras revisar numerosos estudios, puedo decir que Internet no tiene por qué restar oyentes a la escucha de radio musical, porque son dos experiencias distintas. En 2016 MusicWatch publicó un informe en el que se aprecia cómo la escucha de playlist en servicios de música online era una tendencia consolidada, pero como dato del estudio, tambié se observaba que casi el 80% de los usuarios de streamings musicales escuchaban música en la radio AM/FM. Por ejemplo, según los datos del Edison Research y Triton Digital, Infinite Dial 2018, se detecta que el crecimiento de Spotify, Apple Music, Amazon Music, etc. está impulsando el aumento del consumo de audio online (Triton Digital, 2018). La BBC que ha realizado sus propios estudios ha descubierto que mientras los jóvenes de entre 15 y 34 años consumen 5 horas de Spotify a la semana, frente a 4:30 de servicios de la BBC.

Al margen, según datos de estudios cualitativos realizados internamente por Prisa Radio, sobre el grado de interacción de los oyentes de radio online sabemos que son si se han descargado la app de la marca de radio o acceden a nuestras páginas webs son usuarios fieles y metódicos, con altas tasas de retorno, cconsumo diario y adaptado a su actividad, vía web (oficinas) o aplicación (movimiento). Lo que sí se observa es que, aunque es una audiencia conectada, la escucha de la música se está convirtiendo en una experiencia aislada, a través de auriculares.