Pasado [im]perfecto

Debo tener el Guinness de resolución de incógnitas de vida en tiempo récord.

[Im]perfecto

No veo (tanta) televisión. Ahora. Antes veía cualquier cosa, no me importaba.
Me he vuelto selectiva. Parte de madurar, supongo.

Catfish. Mis amigos me contaron hace un tiempo que es una serie, programa, no sé qué, donde descubren a quienes se crean una vida falsa en internet o algo así. Es decir, gente fake.

¿Qué tiene que ver una cosa con la otra? Nunca supe que existía Catfish porque es un programa relativamente nuevo. Parte de mi vida cabe en uno o dos capítulos de Catfish, según mis amigos.

Eso ya lo saben, si me leen con regularidad. 
Blogger, Wordpress... he pasado por todo.
Selectividad.

El año pasado a finales de julio se despejó una incógnita en la fórmula que define mi vida. Este año, a principios de agosto, se despejó otra.
Supongo que es terrible cargar con el peso de haberle jodido la vida a alguien.

La primera fórmula era igual a la segunda fórmula. Nunca lo vi.
Probablemente la realidad sea que nunca lo quise ver.

Pero mi vida no la definen solo esas dos fórmulas.
Es una lástima.

La buena noticia es que soy de las personas que lidian pacíficamente -a veces- consigo misma. Y me burlo de eso que llaman demonios internos.
No porque no los tenga, sino porque ridiculizo todo a lo que le temo.
Lo aprendí de Harry Potter.
Malditos boggarts.

Pasado

Internet, mi enfermedad. Escribir, mi terapia.

Desde que tengo uso de razón, escribo para drenar. Para pelear conmigo misma y estar en paz. Todavía tengo mis diarios de adolescente donde escribía “hoy hice tal cosa, nada del otro mundo” en cada pedacito de hoja que te daban para el día.

N.A.: No sé por qué asumen que los adolescentes pueden drenar escribiendo en media página, cualquiera diría que los hacedores de diarios no vivieron la adolescencia.

Luego, migré a cuadernos sin fecha, ni día, ni historias pajúas que te mienten sobre la realidad de la vida. (Sí, usé Pascualina y similares). Ahí, mi encabezado y pie de página siempre era igual: el lugar donde estaba cuando escribía, la hora exacta de inicio, firma y la hora exacta de finalización. #NotaCuriosa: a una de mis incógnitas le escribí un cuaderno entero. Debería quemarlo.

Cuando llegó el internet a mi vida, escribía en Blogger, luego en Wordpress y ahora escribo aquí. También pasé por Twitter, notas de Facebook, WattPad, intenté una o dos historias en NaNoWriMo… en fin, que escribir es mi terapia, con el perdón de los psicólogos. Valgan todas las publicidades gratis, por los favores recibidos de cada una en su momento.

Mis “problemas” “reales” “comenzaron” con el uso indebido de internet fuera de casa (porque en casa no tenía ni computadora). Me disculpan tantas comillas, pero deben entender que antes también tenía “problemas” “reales”.
Dramas de adolescentes.

De todas maneras, soy de las personas que aboga porque cada quien se queje según su circunstancia. Soy una quejona, es por eso. A la mierda pensar que en África mueren de hambre y sed o que siempre puede ser peor. También está la posibilidad de que siempre puede ser mejor, ¿por qué la balanza siempre se inclina al conformismo y no a la superación?
En fin…

Mi relación con internet hoy en día difiere mucho de la que tenía antes. Selectividad.

Internet es una herramienta poderosa. Y peligrosa. 
Y aprendemos por experiencias propias. 
Somos tercos.

En contra de mi pensamiento pesimista, debo agradecer que en mi fórmula de vida hubo incógnitas que pude despejar 5–10 años después, en lugar de marcas imborrables. Debo agradecer que sigo viva a pesar de todo, y que soy más fuerte de lo que pienso. No todos logramos llegar a buen puerto luego de naufragar. #dramaqueen

La verdad en todo esto es que el pasado perfecto solo existe en gramática.
Ahora, que tengamos un presente [im]perfecto*, depende de nosotros.
Suena a autoayuda, pero piénsenlo un poco.

*La perfección no existe, lo siento.

Soy pro-quejarse, pero también soy pro-hacer.algo al respecto.
Quiéranse. Cuestionen todo. No se dejen joder.
Difícil, pero no imposible.

And refill your cup!
Every time.

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