Rutina
Me había propuesto publicar todos los viernes sobre cualquier cosa, pero el viernes pasado no lo hice.
El DRAE me dice que “rutina” es la costumbre o hábito adquirido de hacer las cosas por mera práctica y de manera más o menos automática, y de un tiempo para acá, solemos decir que los problemas se han vuelto rutina. Para mi, el principal problema del país me alcanzó el jueves en la noche: la vida no vale nada.
Igualmente, “de un tiempo para acá” evito leer noticias de sucesos, las redes sociales se desbordan en vídeos y fotos de agresiones, linchamientos, secuestros, asesinatos y la gente los mira y los difunde como si se tratara de un concierto de música o de un tutorial para cocinar. No entiendo ese comportamiento.
Sin embargo, no es mi intención cuestionar a quienes difunden insistentemente esas acciones, sino precisamente a los protagonistas de los hechos que a diario se graban y se viralizan porque, más allá de internet, hay un montón de hechos (quién sabe si iguales o peores) que nunca se llegan a conocer.
“La inseguridad se ha vuelto rutina” y nos alcanzó. Aprendí que no es comparable un robo o un secuestro express a un asesinato.
Dentro de unos meses seré madrina de una niña que se quedó sin padre antes de nacer, y sé que nunca voy a encontrarle explicación a hecho de que exista gente tan mala, tan sádica, tan… no sé. Y me duele.
Que la violencia sea “el pan nuestro de cada día” parece que no es algo tan relevante como la “guerra económica” o la “injerencia en asuntos de la patria” o “salir de Maduro” o las elecciones de alcaldes y gobernadores. Hay demasiados temas “importantes” para los políticos de este país que realmente no son importantes para el resto de los que habitamos estas tierras, lo que hace que me pregunte para qué existen las instituciones, los “líderes”, los partidos políticos…
Mientras la AN y el TSJ juegan a quién tienen más poder (como sino fuera evidente) están asesinando a la gente, y no lo digo solo por la delincuencia, que me parece un término demasiado decente para la desgracia que nos acecha a diario, lo digo por la escasez de comida y de medicinas, por la falta de agua, porque la mayoría no tienen luz, porque a nadie le interesa pensar en un mañana si no tiene cómo sobrevivir al día de hoy.
Todos los días apuestan a nuestra muerte física, moral, intelectual, ciudadana… todos los días esperan que nos rindamos, y lo están logrando. Al menos conmigo.
Refill your cup!
(I will hope you have coffee).