Ámame en silencio porque tu voz a veces me hace daño, y el daño me hiere tan profundo que se hace en mis venas llanto…

Llanto del corazón que nació en mi ya suicida, como si supiera al llegar a este mundo como dolería, y siempre quiso re_partir, sin detenerse para amar…

Y hemos partido tantas veces siendo más el dolor de la huida, teniendo que volvernos para re_parar la herida, buscando sin querer encontrar nuevas salidas, por sabernos imposibles de este amor donde amamos más la vida…

Salidas que me lleven de viaje a ese silencio que duele y añoro, que calma y aturde cuando llega la tarde y nos desvela cantando en los brazos su arrullo, ese frío del rocío de la noche…

Entonces ámame sin preguntas ni respuesta, que sea en silencios y bocas abiertas, en respiros y asfixias de desesperar cada beso, como despido al silencio para gritar al sentirte final más allá de la piel, ocultos del mundo… y vuélveme a amar… (Lola)