Ámame, que la vida es un suspiro al que llamamos tiempo, que cuando queremos

respirar de nuevo, todo es distinto, no somos los mismos, no nos reconocemos…

Ámame tan intenso como último instante, como una despedida para no volver,

con el deseo en la piel y la angustia en la garganta llegando contigo,

y en la puerta la valija esperando ansiosa y sin querer, nuestra

partida, del ayer… (Lola)