Él vistió la desnudez del corazón con versos de su boca, y ella resucitaba su alma con sonrisas para intentar armar su historia…

Y en sus ojos se leyeron y en sus cuerpos la sintieron…

Resucitándose, con cada latido… y besándose las heridas, las fueron borrando entre risas y copas, para amarse en cada poema, para versar boca a boca…

Y con cada verso él hizo magia, en el alma de ella, enamorada, mientras el corazón poeta escribía en su cuerpo, sin dejar de mirarla…

Rimas y miradas, invitaciones y brindis, musa y poeta haciendo el amor a flor de piel, escribiendo el alma…

su corazón desnudo, era la poesía entre ellos dejando sin ritmo en el olvido, al dolor malherido, mientras huían los fantasmas temerosos del poeta, y ella revivía en otra alma…

Yo he visto a la poesía en los versos de él, a las sin rima de ella en desesperados te amo, pero no hay eternidad para un poeta y su musa, y eran poesía, que no pudo ser… (Lola)