Soledad… él la llama, y sigue su rastro, la busca donde nadie, donde sólo él sabe que ella lo esperará en ese abrazo, donde muere el frío y el pensamiento a veces cruel hiere en silencio, y la quiere para él…

La necesita, como agua bendita para su sed pecadora, para ahuyentar los recuerdos susurrándole al oido sin recreo, para que recuerde quien es sin influencias, quien y ya no volverá a ser, nunca más…
Y repite entre árboles desnudos, de hojas, de nidos y aves, en su mirada, su nombre, con los pasos ansiosos entre el rocío y el
lodo, sabiendo que no responderá, pero la ama con la urgencia y necesidad, y siempre vuelve a buscarla, cuando necesita a su “Soledad”; nadie sabe a dónde, él simplemente va…

Lola Bracco ®© @lolamentaras_(Twitter ) https://soundcloud.com/lola-bracco
