A veces te guardo y no quiero dejarte partir, partir de mi mirada, que te lleva sin parpadear hasta el alma para hacerla sonreír, mientras hasta el corazón se detiene curioso para verte y repetir incesante tu nombre en cada latir, por eso te guardo, cuando puedo verte, y te siento en mi…

Porque hay secretos que sólo las miradas mudas, para sí se guardan, como fotos silenciosas, como recuerdos en el tiempo, y nos hacen feliz…

A veces no espero y te veo, a veces desespero y no hay rastros de tu perfume en el viento que me haga sentir, y cada mirada sin nombre se pierde sin hacerme latir…

A veces simplemente cierro los ojos provocando al viento, buscando un granito de arena que hiera esta mirada, y deje salir en alguna lágrima su pena, de no verte por aquí…

A veces eres tú, a veces te miento, y me

miento dejando que otros ojos me cuenten un cuento, pero nunca lo guardo porque siempre te espero… (Lola)