El viento me avisó, llegó desnudando mi pecho, enloqueciendo mi pelo, enredando mis pasos hasta la ventana, para verte lejano llegar, y tu perfume, anticipando de mis sentidos, uno a uno, ansiosos su despertar…

Él es aliado, curioso, mentiroso, ladrón, testigo, mensajero de cada momento tuyo y nuestro en cualquier lugar, y a veces se viste de brisa celoso, para poderse escapar…

Y tú, vulnerable a su magia, la aprovechas y lo envías a veces a espiar, a que te cuente a que huelo, si te extraña mi piel, muerta de frío, o si te olvido

hipnotizada mirando leños arder…

Pero… hoy vino poderoso, apasionado en sus aires, para avisar que te trae, que estás llegando, y yo ya estoy deseosa por amarte… (Lola)