Estoy escribiendo el libro de mi vida entre despierta y dormida, a veces de fantasía por no querer ver la realidad…

Realidad que me niego porque no ama, no sabe amar, porque tropieza cada piedra del camino y no paro de caer y no caigo a parar…

Porque si paro se para la vida, se acaba la historia a mitad de camino y me quedo en el nudo, sin desenlace y sin final…

Porque no quiero un final se rosas, ni un cuento con perdices, pero si que la sal de los mares, lo místico de razas, la mezcla de culturas de amar y amar…

Amar con todos los sentidos, desvistiendo los latidos que no paren, que no detengan la sangre con que escribe por dentro de nosotros día a día su prosa, nuestra vida intentando de a ratos amar…

Es que somos esa historia, la nuestra, la de tantos y tan distinta, que a veces la describo sin tinta con sudor y saliva en tu piel…

Escribo con palabras ilegibles del idioma de las lenguas, distintas iguales queriéndose enredándose apasionadas en diferentes besos entender…

Y escribiré sin pena y con gloria, con lágrimas y risa, con enojos y perdones, y si me faltan renglones siempre están las paredes habitadas por las sombras que se aman como nosotros en nuestra historia, también… (Lola)