Fue su voz, su poesía que al oírla poner sentimientos, alejaba mi irrealidad, poniendo sonidos y vida a mis versos con caricias escondidas…

fueron sus letras, fue ese momento en que lo descubrí sin buscarlo, y su poesía volvía y volvía a enredar mi mente y la poseía, y poseerla no era fácil, sólo débil a lo intenso… intensa era la mía, intensa expresión de la voz que apasionada llamaba acariciando…

y yo que pensaba acariciar en letras, tentada a abrazarlo comencé a ponerle voz sin pensarlo, con los miedos, con las dudas, con la paz del respaldo esperado, con letras al aire, con versos de los míos, esos versos besados para corazones rojos, medio vivos, medio rotos… y si, fue su voz, que despertó del silencio a mi alma callada, y en medio de tanta gente, vi sus ojos tímidos e insolentes desafiando al tiempo, y me fui de gira con mis versos otra vez a mi rincón de los callados, para no arrepentirme, ni querer amarlo…(Lola)