Había una vez… “ 6” Cuentitos de error, Ironía, humor y doble sentido sin pudor…

Él es el mal de todos los males, por eso la cura porque no hay remedio bueno que tenga el veneno de su boca…

Y Siempre se piden sonrisas, y de tanto pedirse se besan, y de tanto besarse acaban en el suelo, y muriéndose de risa…

Por las noches juegan a pillarse durmiendo, se turnan, entran por la ventana que se dejan abiertos a los sueños, y si alguno se despierta el otro se pilla de nervios, y el uno de risa… y se despierta entero el edificio…

Y les encanta romperse los corazones, haciendo piruetas con las lenguas en los aires para secarles las palabras obscenas, y entonces pegarse hasta dolerse de no poder separarse, aunque le duelan los pies, y las piernas y mueran por sentarse…

Y cada noche, Ellos sueñan con ellos, aunque algunos espíen y quieran saberlo, no pueden dice él, riéndose, agrega: “No los dejo… ”

También, había días de esos tan feos que no quieren ni mirarse por la ventana, y hasta el avatar les sacaba la lengua, sobre todo si era un día de miércoles, y si se veían en línea, se escondían, pero siempre volvían bien

peinados los días jueves, a buscarse, otra vez, la punta de la lengua…

Todo fue culpa del calor, de esas noches de verano, cuando saltan los fusibles y las velas encendidas quieren que las soplen una vez más, y las sombras, y las bocas soplando y encendiendo la mecha de las velas…

Cuando escribe, se cuelga las rimas imposibles en la boca, y las exprime, y las escribe raspando con su

barba cada coma, por eso no las usa, Y cuando ve que gozan las palabras, las mira y las mira hasta volverlas locas…

Se quieren, se olvidan, se celan y provocan, se odian en silencio hasta quemarse enteros, y cuando el fuego está que arde quieren reconciliarse, porque se quieren, pero se celan y se provocan…

Una noche muy tarde le dijo: “No te distraeré con cuentos, iré directo a los besos, deja la ventana de tu boca abierta, que así me acuesto, en el colchón de tu lengua y de almohada préstame los labios…” y quien sabe como termino…

Le encanta abrazarlo tan fuerte que más que bronceado quede azulado, para darle respiración boca a boca, mordiéndose los labios, mientras los recuerdos se enroscan y se enroscan hacia adentro, y vuelven a latir sin dejarse salir, de entre las piernas, que se abrazan fuerte tan fuerte, que otra vez nos respiran… y quedan atrapados hasta el próximo cuento, que no sabe el camino, pero promete venir…

#TusCuentitosDeHoy Lola