He roto tantos silencios, que me ha sentenciado la vida silenciando mis pedidos…

y a los silencios los miro, no los llamo y por no estar loca yo no les hablo, sólo que a veces me ganan arrancándome una lágrima mi boca callan…

y hoy eres tú mi silencio, y yo callo de nuevo, ni escribo cuentos, ni susurro tus cantos…

no tengo versos nuevos de este corazón que lento sigue latiendo, tengo poemas viejos de amores que voló el viento…

viento amigo que trae besos, que me acaricia sin manos, que me ilusiona con que esa que trae, es tu aroma, y le creo… viento que a veces se enoja penetrando hasta los huesos, por empujarme sus aires de un Sur de hielo enojado…

viento que otras veces me abraza, me adormece o me posee, con sus caricias de fuego cuando me roza y te leo…

y en el viento las hojas, rompiendo contentas el silencio, imitando a veces a las olas, a la lluvia o abandonando tristes su árbol…

he roto tantos silencios, porque la ausencia da miedo y duele, porque una palabra, una melodía, una llamada, un mirada, son el mismo silencio cuando tan sólo, se expresa y se alborota su propia alma…

(y le sumo a mis caprichos por molestar el silencio, no empezar con mayúscula cada uno de estos versos) (Lola)