Hoy quise detener el tiempo y no pude, no era mío amor, ni nuestro, era el tiempo pasajero y apurado, con mirar nublado, con lluvia en los labios, y escuchar callado, tiempo de ilusiones olvidadas, con razones siempre apuradas y las
agujas que no paraban… hoy quise amor, quise tan sólo retenerte en un sin minutos, ni horas, que fueras, y me hicieras tu amante, me amaras así, como sabes, cuando el tiempo nos deja y nos arde, con el alma en la boca y las manos, con la ternura de un ángel, con la pasión de un salvaje… pero no, hoy el tiempo fue escurridizo, fue esquivo y mezquino, apurando el tic-tac, apagando latidos, acumulando ansias, ansias para extrañarte, y extrañarte ya es costumbre, necesidad de verte y oírte más tarde que temprano y al revés, y oírnos amor cuando me llevas de tu hilo a volar por tus sueños, desnudos, despiertos… sueños que abrazan mis noches, noches que te abrazo en sueños, sueños que a veces también se detienen sin concluir, sin final, en el tiempo… tiempo que detiene o acelera los momentos, sin lograr mi amor, sin lograr que nos podamos olvidar… (Lola)