Hoy… ya no le creo al viento, al viento que juraba, que como una paloma, llevar mis mensajes intactos letra por letra hasta tu boca…

pero tu boca no se enteraba y a lo mejor o peor mis besos llegaban a otras…

otra bocas que no supe, quizás cercanas, quizás lejanas, quizás tan besos robados y sabiéndolos míos los amaban o ignoraban…

pero mis besos cada día, de cada semana, de cada mes de casi… nada yo, yo… tu sabes los mandaba, los que llegaron se quedaron en tus labios, en tu espalda y en cada rincón de tu cuerpo que tu alma deseaba…

pero al viento, al viento que vive celoso de la lluvia y de la brisa, a él ya no le creo, le cierro los ojos, cuando me sopla de frente…

y para que no lea mi enojo, ni mis reproches por esos envíos mal cuidados, le cierro los labios para que no robe más besos haciéndonos daño con mal de amores…

me cruzo los brazos, para que no arrastre mis latidos en su canto, pero no puedo evitar que despeine mi pelo y toque mi cuello estremeciendo mi cielo…

y sintiéndote en él, y él, él se lleva mi aroma y veo en su aura, que mi aroma que no va sola, van muchos perfumes de varios colores, con mensajes en muchos idiomas…

y al final el viento, yo pienso, que culpa tiene, si en su viaje se llena de amores perdidos, prohibidos, lejanos pidiendo imposibles, y en la alturas pierde la mitad librando batallas con los otros vientos….para seguir su camino y tratar de entregar los mensajes aún vivos… (Lola)

Like what you read? Give Lola Bracco ®© a round of applause.

From a quick cheer to a standing ovation, clap to show how much you enjoyed this story.