La calma, he venido a traerla y dejarla, para que tus olas me recuerden mansa, cuando

regresen, cuando encuentren otras almas en cada tormenta en alta mar…

Y en un desnudo nos despido, porque no hay parte de mi que no te quiera sentir, y sumergir todas las huellas, que dejaron las mareas, de amor sobre mi…

Se enfrían mis dedos, en tus aguas de adiós, y ni el viento ha querido estar presente, porque extrañará nuestros mensajes, en su ir y venir…

Hacemos las paces, y

quedas como espejo reflejando mi mirada, el cielo de un día que promete sol, y te llevas alguna lágrima, porque mi alma también quiso salir, a besarte en silencio, con su sal, un adiós… (Lola)