La novia del mar, me llaman, me dicen que dicen cuando los escucho y me ven al pasar, cada día vestida de blanco al borde del altar entre rocas a su abismo, donde me espera y yo lo vengo a visitar…

La novia eterna, que besa su bruma, que no teme a sus olas de tormenta que a veces me empapan, como queriéndome llevar…

Enamorada de todos sus colores, de sus días nublados, lluviosos y radiantes de soles…

Hechizada de la magia con que la luna sube y baja su marea cuando está llena, y celosa los vengo a espiar…

La novia del mar, dicen al

verme cada día, y no saben tu secreto y el mío, ni de como reímos, lloramos, o compartimos el silencio cuando no queremos hablar, el mirarnos cada uno en su abismo sin poder escapar… ( Lola)