Llueve y mi alma está mojada de la nostalgia de unos besos que enmudecen la

tarde, temblando en las manos sin poderse escribir, llueve también por la ventana y espero fantaseando por ti…

Llueve y mi alma está mojada por las lágrimas de otoño que acortan la tarde, la tarde que hoy viste tan gris…

Y tal vez llueva en alguna primavera, quizás la tuya tan lejana, y aquí moja el frío entre soplidos de vientos con hojas amarillas y ocres, pero casi sin flores…

Llueve y huelo tu perfume como enviado del cielo, o del norte y la gravedad lo trae a mi, y mi alma enamorada respira profundo, cierra los ojos, sueña y baila, sonrío y miro el anochecer en la ventana, sin ti…

Llueve y que romántico sería que estuvieras en mi vida, sin ser la fantasía que espero sin venir, y me convence de agonía de extrañar lo que no fue…

Y será larga la noche, la tormenta ahoga los latidos con ráfagas de viento que no le dejan a las sábanas cubrir y arrullar a mi cuerpo, y un escalofrío aborda mis sueños cuando me abandona al fin el desvelo, agotado de mi…

Y no hay mejor poesía, que desvele una lluvia para expresar sentimientos, esos callados que quieren decir…

Simplemente llueve, un día tras otro, y no hay nostalgia que sobreviva en un corazón roto, por eso se escapa buscando torturar otros…

por eso mi corazón palpita y yo huelo tu perfume, cuando el viento moja las ventanas, cuando salgo a besar y enfrentar cara a cara la tormenta, para que sonrías amor desde arriba, cuando me veas mojada de tu lluvia, oliendo amor, a ti… (Lola)