
No fui yo, fueron mis pasos, errando el camino, buscando esas huellas que unieran sus destinos, y el corazón ilusionado le cantaba incentivando a sus latidos…
Fueron los pasos màs bellos, esos calzados de ilusión, que bailan mientras caminan, que besan el polvo de cada estación…
y mi yo, expectante contaba las horas, los días y meses, de un caminar solitario con los ojos agotados del desvelo, desvelo ilusionado del amor…
y al amor, que sin huellas buscaba, y al camino seguido por la intuición, y los latidos cantando repetida veces desentonando mi canción, con la mirada brillosa y cansada, buscando en otros ojos el amor…
y fueron los pasos del tiempo, uno o dos años, tropezando por cansancio, buscando a la deriva ese amor en alguna tierra prometida…
y un caminar que sin perder la esperanza y sin ninguna huella de pista, siguieron sin brújula ni mapa, hasta llegar desarmado de coraza y armadura, a tu corazón. (Lola)